CANCION / Prendida de tus alas / Escribe: Teresa Parodi






En 1980, con el auspicio de la Dirección de Cultura de su provincia, debutó grabando el primer disco, Teresa Parodi desde Corrientes.

Poco después, tras componer la música para la cantata “Llegada de un jaguar a la tranquera”, de Francisco Madariaga, imprimió su huella compositora al musicalizar poesía de Jorge Calvetti, de Manuel J. Castilla, de Jorge Luis Borges, de Leopoldo Marechal.

Parte de ese trabajo quedó guardado en Canto a los hombres del pan duro, un cassette registrado en apenas una hora de grabación.

Con su guitarra y temas tan propios como desconocidos, pisó firme el escenario de Cosquín para alzarse con el premio Consagración 1984 del Festival Nacional de Folklore y con las tarjetas de los directores artísticos de todas las compañías grabadoras.

Varios meses más tarde recibió una llamada de Leopoldo Bentivoglio, de Polygram:

“Esperaba su llamado”, le dijo él.

“Y yo el suyo”, le dijo ella, genio y figura.

“Confió, me dejó grabar mis canciones y El Purajhei explotó“, habla Teresa de aquel 1985 en el que llovieron discos de Oro y de Platino simples y dobles.


Quería que supieras
La vida tiene alas
De claras primaveras
Así como de lágrimas

No sé con qué palabras
Se explica la tristeza
Jamás podré encontrarlas
Te ruego que lo entiendas

Hijo, la vida
Es gorrión en tus manos
La inocente alegría
Vencerá los escarnios

No es tu madre la vida
Y lo es, sin embargo
Hijo, perdona
Es tan frágil lo humano

No sé cómo decirte
Crecer golpea el alma
No pierdas la alegría
Por dios, ni la esperanza

Tu madre, hijito mío
Que está peinando canas
Aún está aprendiendo
Prendida de tus alas

Hijo, la vida
Es gorrión en tus manos
La inocente alegría
Vencerá los escarnios

No es tu madre la vida
Y lo es, sin embargo
Hijo, perdona
Es tan frágil lo humano

VIDEO / La historia en debate: Negociación con los fondos buitre






Hoy PROYECTARIO presenta una entrega del programa La historia en debate, de Eduardo Anguita, que puede verse por CN23. Este destacado periodista y escritor, además director del semanario Miradas al sur, hace un aporte semanal al intercambio de ideas en torno a la argentinidad.


ARGENTINA / Quiénes lideran y cómo funciona la escalada política contra Gils Carbó / Escribe: Gabriel Morini






La procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó quedó bajo fuego cruzado tras la decisión de nombrar 16 fiscales subrogantes en la justicia federal. Pero se trata de un peldaño más en la escalada del enfrentamiento que un sector del Poder Judicial entabló contra la jefa de los fiscales desde su asunción, que se disputa en varios frentes en simultáneo. La Asociación de Magistrados y la Asociación de Fiscales, el titular del gremio de judiciales, un grupo de fiscales y jueces de los tribunales de Comodoro Py, y gran parte del arco político de la oposición fueron los principales arietes contra las decisiones de la procuradora, a quien señalan como la responsable de un intento de "copamiento" de la justicia por parte del oficialismo. El enfrentamiento ha dejado de lado las sutilezas para convertirse en una guerra abierta en la disputa por el poder.


El juez de feria Enrique Lavié Pico abrió la puerta para impedir que los fiscales asuman sus cargos el próximo 2 de febrero. Apenas supo que iba a ser recusado por la Procuración en la causa que inició la Asociación de Magistrados, dictó una "precautelar" en un expediente que le tocó durante la feria. La jueza titular que lo precedió analizó el mismo caso y consideró que la denuncia de un abogado massista no ameritaba su tratamiento durante el receso. Lavié Pico rechazará apartarse y apurará una cautelar que sus superiores deberán revisar de urgencia. El tema mantendrá a los tribunales tan calientes como el sol de enero.

El fiscal federal Guillermo Marijuan fue el primero en dar un paso contra su superior jerárquica, en octubre de 2013, cuando la imputó y dispuso su llamado a indagatoria por haber nombrado a Carlos Gonella al frente de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac). La acusó de haber creado una estructura para designar allí a un secretario (por entonces no tenía aún acuerdo del Senado), con quien también se había enfrentado por el comienzo de la causa contra Lázaro Báez. Ese llamado se mantiene en suspenso desde entonces, pero Marijuan se ha convertido en protagonista de la avanzada contra Gils Carbó, a quien la semana pasada volvió a imputar en una causa iniciada por una denuncia del juez Claudio Bonadio, a raíz de no haber abierto la instancia de consulta antes de desestimar un pedido de juicio político que el juez exigió contra Gonella. Al fiscal antilavado lo tiene en la mira sólo por haber iniciado una causa contra una jueza por su supuesta participación en una maniobra de lavado de dinero fruto del narcotráfico. De todos los expedientes contra Gils Carbó subyace un inocultable pase de facturas políticas, que ha recrudecido ante la sanción en el Congreso del nuevo Código Procesal Penal, que en la práctica desplazará el poder real que hoy ostentan los jueces federales, a cargo de la instrucción de las causas más sensibles de tribunales.

BONADIO. El polémico juez denunció a la procuradora por no haber convocado al Consejo de Fiscales para evaluar el desempeño de Gonella, cuando él solicitó que se dicte su desafuero para poder llevarlo por la fuerza a una indagatoria. En medio de la feria judicial, el fiscal Marijuan decidió impulsar la acción penal y recomendó un allanamiento en la Procuración en busca de documentación. El juez Marcelo Martínez de Giorgi –de turno durante el receso– ordenó el operativo con personal de la PSA. Fue el cuarto procedimiento en la sede de las oficinas del Ministerio Público, algo que no registra antecedentes cercanos. Martínez de Giorgi, a su vez, fue el magistrado que procesó a Gonella por la supuesta omisión intencional de Báez en el requerimiento de instrucción de los comienzos de la causa por lavado de activos. Pese a que cuatro testimonios de funcionarios clave de la fiscalía de Marijuan desmintieron que hubiera existido tal maniobra, el magistrado avanzó contra quien –desde un sector de Comodoro Py– consideran un "protegido" de Gils Carbó. El artículo 23 del Reglamento Disciplinario para el Ministerio Público avala la desestimación de plano de una denuncia contra un fiscal. La procuradora puede archivar de manera directa los pedidos de desafuero si lo considera "manifiestamente inconducente". Sin embargo, la causa en la justicia federal avanza.


SUBROGANTES. Totalizan cinco las denuncias que recibió Gils Carbó por haber dispuesto la ocupación de 16 nuevos cargos creados a partir de la sanción del Código Procesal Penal, a la vez de abrir los concursos para seleccionar a los titulares. Dos tramitan en el fuero contencioso administrativo, interpuestas por un legislador de Sergio Massa, Mauricio D'Alessandro. Pero también por la tradicional Asociación de Magistrados que, tras febriles negociaciones, elaboró un documento crítico contra Gils Carbó y forzó a que la organización de los fiscales también se expidiera, dividiendo las aguas entre los propios funcionarios del Ministerio Público. Esa avanzada no será gratuita: hay fiscales que integran ambas entidades que se sintieron agraviados. Ayer mismo hicieron público su descontento y dejaron en evidencia el contenido político de las denuncias. El resto de las presentaciones fueron en el fuero federal penal, repartidas entre los jueces Bonadio, Norberto Oyarbide y Ariel Lijo. El primero en dar un paso fue Rodolfo Canicoba Corral, quien habilitó la feria en lugar de su par Oyarbide para dar trámite a una de las denuncias de la ONG Ciudadanos Libres por la Calidad Institucional, que preside el abogado José Mangiocalda, un habitual denunciador de funcionarios. Quieren saber si la procuradora cometió además un delito. Desde Comodoro Py se quejan de que la decisión de incorporar a los subrogantes –todos con acuerdo del Senado– tendrá un verdadero impacto con la creación de las fiscalías de Cámara, lo que generará que Germán Moldes ya no sea el único fiscal que controle las apelaciones. El argumento formal es que Gils Carbó no puede hacer este tipo de nombramientos para fiscales que deberían estar al frente de otras fiscalías para las que concursaron. Pero esta facultad contemplada en la Ley de Ministerio Público no es un recurso novedoso que ha sido inaugurado en esta etapa, sino que es una práctica ya utilizada por los procuradores generales, que por primera vez encuentra resistencia.

CONCURSOS. Ya sea por nombrar subrogantes o por abrir los concursos, Gils Carbó es objetada. En varias de las compulsas se intentó judicializar sin éxito que la jefa de los fiscales integre el jurado. Incluso fue cuestionada por participantes que no se presentaron al examen escrito o que terminaron muy por debajo del promedio requerido para avanzar a la siguiente instancia. En particular, el concurso Nº 102 que busca cubrir dos vacantes clave en fiscalías federales de instrucción se encuentran bajo la mira del juez Luis Rodríguez, que ya dispuso dos operativos en la sede de la Procuración para recabar documentación referida a supuestas manipulaciones. El último de ellos –y segundo en el mismo mes– fue el 29 de diciembre a pedido del fiscal Carlos Stornelli, también enfrentado con la procuradora. A pesar de que el orden de mérito de los postulantes cambió desde que se formuló la denuncia que dio inicio a la causa, la pelea sigue teniendo un trasfondo político, por dos lugares sensibles en el quinto piso de Comodoro Py.


ESPIONAJE. En otra de las insólitas causas donde un acusado termina siendo denunciante, a fines de noviembre y nuevamente por un pedido del fiscal Marijuan, fue allanada la Procuración a raíz de que el fiscal de instrucción Augusto César Troncoso denunció haber sido espiado. Lo curioso es que Troncoso está bajo investigación interna por haber desestimado una causa en la que policías estaban acusados de trata y explotación sexual contra dos menores. Sin embargo, el cuestionado funcionario logró que la justicia federal considerara válida su presentación contra Gils Carbó y contra la funcionaria de la Procuración Romina Pzellinsky, del Programa Políticas de Género, que a través de Fiscalnet –un sistema de base de datos– accedieron a dictámenes del fiscal que fueron utilizados como prueba en su contra.

La batalla que esconde una lucha desatada por el poder parece no haberse tomado vacaciones y ganó la agenda de la feria judicial, donde los tribunales suelen tener un parate absoluto. Son solamente los primeros capítulos de una guerra que promete extenderse y que hace rato abandonó el terreno de lo jurídico.

"Desprecia la soberanía"

El presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, dijo que la precautelar que suspendió la designación de fiscales "desprecia la soberanía popular que representa el Congreso". "La ley número 27.063 Anexo I", explicó Domínguez, dice que "es deber y derecho de la Procuración General de la Nación" designar estos fiscales. "Se está cuestionando el nombramiento de fiscales subrogantes en fueros sobrepasados de trabajo", agregó el diputado.

"Una campaña inusitada"

"Una campaña mediática inusitada por parte de jueces, fiscales y políticos oportunistas confunde a la población con conjeturas absolutamente mentirosas y se pretende atacar a la doctora Gils Carbó pero, en realidad, es el Congreso el que está siendo avasallado por esa campaña y por el (Poder) Judicial", dijo la diputada Diana Conti, y recordó que "el Congreso ha creado por Ley 27.063 nuevos cargos dentro del Ministerio Público de la Nación".

(Diario Tiempo Argentino, domingo 11 de enero de 2015)

MENDOZA / Por qué la confesión / Escribe: Carlos Almenara






El senado estadounidense presentó un informe muy impresionante en que da cuenta de cómo la CIA torturó a lo largo del mundo. La noticia es bien conocida y ha tenido amplias repercusiones.

El enorme impacto no se debe a ninguna revelación de hechos insospechados sino a la confesión de parte.

Resulta muy difícil entender la lógica de la publicación del informe. Por lo pronto no parece un hito que implique que van a cambiar los métodos de política internacional. Sin embargo me parece que no es cuestión de archivar el expediente sin más como un gesto cínico más en la historia del imperio. Con palabras se construyen cosas sostenía el título de un viejo libro de semiótica y confesar semejantes aberraciones no es gratuito.

Varias líneas de reflexión se disparan.


1- Las derrotas de Obama

Parece que alcanza que Obama declare un objetivo, una política, una intención, para que los sectores que abiertamente se identifican con el poder real le tuerzan la mano. Desde anuncios de retiradas de tropas en Irak o Afganistan, cerrar Guantánamo, los planes de salud, la reforma migratoria hasta este mismo caso en que luego del anuncio del respaldo presidencial a la difusión del informe, los responsables de la CIA anunciaron que no habría castigos.

Esta debilidad recuerda el apoyo inicial que Obama brindó a la Argentina en el caso de los reclamos de los fondos buitre pero que luego cambió a prescindencia cuando apareció Griesa. Mi lectura es que allí también el sector financiero buitre le dobló el brazo al presidente.

En esta clave hay una tensión entre una parte de lo que Eisenhower llamó el complejo industrial militar, sumado a las agencias de inteligencia, con sectores de la política, incluido quizá el Departamento de Estado.

2- Las implicancias en política internacional

Uno de los grandes temas del mundo actual, seguramente el más trascendente en términos geopolíticos, es qué tanto puede hablarse de hegemonía estadounidense. El imperio ve por primera vez en décadas cómo su primacía mundial comienza a verse amenazada en distintos campos. Sus respuestas hacen hablar a muchos analistas de una especie de retorno a la guerra fría. Las sanciones económicas a Rusia y la actual caída en los precios del petróleo parecen corroborar la idea de que Estados Unidos ha decidido un “ataque” a ese país por medios no bélicos (aunque sí incluyendo el enfrentamiento militar en otros escenarios como Ucrania o Siria).


En un contexto en que John Kerry, el encargado de la política exterior, necesita recorrer continuamente el mundo para sostener frágiles sistemas de alianzas, el hecho de reconstruir un imaginario al que apelar les urge.

Es decir, necesitan recuperar su excusa favorita: decir que tal país viola los derechos humanos. Con muy poco tiempo de diferencia el Senado norteamericano presenta este informe y “sanciona” a líderes venezolanos por supuestamente “violar los derechos humanos”.

Con todo derecho ud., lector, dirá: -sancionan a Venezuela por encarcelar a un tipo que generó decenas de muertos y cometió delitos que abarcan medio código penal, con toda la protección legal y en el marco del estado de derecho y Estados Unidos confiesa que tortura de la peor manera, en cualquier parte, sin respetar ninguna soberanía ni derecho de ningún tipo de sus prisioneros... ¿cuál es la equivalencia?

Claro que ud. ya sabe la respuesta: ninguna.

Pero eso no es nuevo, el doble estándar no es nuevo.

Lo cierto es, me parece, que en el tembladeral de su hegemonía les sirve generar al menos la simulación de que ellos “cuestionan” cualquier violación de Derechos Humanos, en un sistema –su sistema- que funciona con pesos y contrapesos.


3- El Estado terrorista

Los argentinos sabemos de primera mano que un Estado terrorista genera un conjunto de consecuencias tan enormes que no se agotan un escenario. La legitimación a las torturas por parte de la CIA no es un problema ajeno al asesinato de afroamericanos a manos de la policía.

Se aplica aquí, en sentido inverso, el apotegma de que la política exterior es una prolongación de la política interior. Validar las torturas en terceros países va de la mano con la feroz conculcación de libertades que aceptaron los mismos ciudadanos estadounidenses desde el 11 de setiembre de 2001.

La publicación del informe puede, entonces, verse también como una reacción al descontrol de sus organismos policiales, o mejor, a la rebelión de los negros.

4- En pleno desarrollo

Así se encuentra el debate mundial acerca de si el orbe se ordenará de acuerdo a algún sistema de derecho o a una jungla con nula regulación. Nuestro país, con el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner, es una referencia mundial poco valorada internamente, una vanguardia en la lucha por un mundo de paz, justicia y derecho. Los planteos de la presidenta en cada uno de los foros internacionales siguen cuidadamente esta línea. Una línea de política exterior que puede sostener porque para adentro también muestra una defensa y promoción de derechos humanos como no habíamos conocido en nuestra historia. Comparar este programa de Cristina con las insinuaciones de candidatos presidenciales opositores sobre Derechos Humanos es imposible, pertenecen a distintas dimensiones.

ARGENTINA / Terrorismo y desigualdad / Escribe: Horacio Ferrer






Más allá del repudio de la barbarie, el reciente ataque terrorista en París obliga a reflexionar sobre el contexto y las causas de estos hechos. Sumariamente, cabe recordar que la ola terrorista tiene su origen y principal escenario en el mundo islámico de Medio Oriente y Asia. La misma expresa el fundamentalismo religioso y el conflicto hacia el interior de la propia fe, agravados por las rivalidades nacionales, los reiterados fracasos de la intervención de las grandes potencias y las disputas por el dominio de los recursos naturales, principalmente el petróleo.


No es casual que, al mismo tiempo, prevalezcan, en esos países, condiciones extremas de subdesarrollo y pobreza, escenario de la desesperanza de una realidad agobiante. Sin alternativas ni futuro, surgen el caldo de cultivo de la violencia y las soluciones mesiánicas. Naturalmente, son jóvenes los que forman los principales cuadros operativos del terrorismo en los países de origen y quienes se solidarizan con su causa en el resto del mundo. Es previsible que mientras subsistan las condiciones actuales continuará la violencia que, en un orden mundial globalizado, es también global, como acaba de confirmarlo el ataque en París. En definitiva, la pobreza extrema y la ausencia de oportunidades de mejora social, educación y calidad de vida constituyen el factor fundamental que impulsa el terrorismo e impide resolver, por la vía de la negociación y la paz, los conflictos en el interior del mundo islámico y la proyección del drama al resto del mundo. El problema se proyecta a países democráticos, como Francia, en los cuales existen etnias y credos diversos, cuya convivencia creativa y en paz es amenazada por eventuales reacciones xenófobas.

En los países islámicos agobiados por los conflictos y el terrorismo no habrá respuestas eficaces y duraderas sin desarrollo, sin generación de empleo, educación y oportunidades. Estas son, asimismo, las condiciones necesarias para la estabilidad institucional y la solución pacífica de los conflictos.

La experiencia contemporánea de los países emergentes de Asia demuestra la posibilidad de la transformación de las condiciones económicas y la mejora de los niveles de vida de centenares de millones de seres humanos cuando se ponen en marcha los procesos de gestión del conocimiento, industrialización e inclusión social. Es decir, cuando se consolida la densidad nacional, despliegan políticas eficaces de desarrollo y se respeta la integridad territorial y la soberanía de los países. Imaginemos cómo sería hoy el mundo si China y Asia emergente estuvieran todavía agobiados por el atraso, la miseria y el sometimiento. Probablemente un infierno mucho peor que la realidad actual.


Desgraciadamente, el orden económico mundial va, precisamente, en sentido contrario a lo necesario para erradicar el terrorismo y consolidar la paz. Va hacia el aumento de la desigualdad dentro de los países y, entre ellos, a la concentración de la riqueza en pocas manos, a los desequilibrios macroeconómicos generados por la especulación financiera y las políticas neoliberales que prevalecen en la Unión Europea y en la mayor parte de las economías avanzadas del Atlántico Norte. La ausencia, prácticamente absoluta, de cooperación internacional efectiva para resolver el problema de la desigualdad a escala global anticipa un panorama sombrío para el futuro de este siglo. Solo el ejercicio de la fuerza es incapaz de afianzar la paz y el orden del mundo global.

El reciente libro de Thomas Piketty, sobre El capital en el siglo XXI **, proporciona valiosa información en la materia. Relacionando el capital privado y el ingreso nacional como indicador relevante de la desigualdad, encuentra que, a principios del siglo XX, aquél representaba siete veces el ingreso nacional del conjunto de las economías analizadas. Era el nivel de concentración de riqueza más alto hasta entonces, situación consistente con la agitación y los conflictos sociales prevalecientes en Europa y el resto del mundo de la época. No es probablemente casual que surgiera, en ese escenario de inequidad, la violencia anarquista, tan alarmante entonces como el terrorismo en la actualidad.

Piketty concluye que, entre las dos guerras mundiales del siglo XX, la relación entre el capital privado y el ingreso descendió a tres veces. Esta reducción sustantiva de la desigualdad culminó en los “treinta años dorados” posteriores a 1945, con un crecimiento acelerado, el pleno empleo y la equidad ampliada por el Estado de Bienestar. Desde entonces, volvió a instalarse el aumento de la concentración de la riqueza. Actualmente, la relación capital privado/ingreso es de seis veces y se aproxima a los niveles extremos de desigualdad de principios del siglo XX. La tendencia es confirmada por otros indicadores sobre la distribución del ingreso (como el Indice Gini) y la riqueza, entre grupos sociales y países.


Sin caer en simplificaciones, es imposible no preguntarse si, como en la época de la violencia anarquista, la creciente desigualdad en la actualidad no tendrá algo que ver con el terrorismo contemporáneo. Probablemente sí, porque genera el caldo de cultivo para las expresiones violentas de los sectarismos religiosos y los conflictos políticos en Medio Oriente y otras latitudes.

La situación actual es mucho más grave que hace un siglo. En aquel entonces, las evidencias de la desigualdad y sus consecuencias tenían lugar en el interior de cada país. Cada uno sabía cómo vivía el vecino pero no qué pasaba en el resto del mundo. En cierto sentido, la desigualdad y la violencia anarquistas eran, entonces, un asunto “nacional”. En un mundo globalizado, es una cuestión planetaria. La abismal diferencia en los niveles de vida, entre el despilfarro de una minoría y las miserias de la mayoría, se proyecta a nivel global, contagia el comportamiento social, radicaliza la protesta y fomenta el terrorismo, cuyas causas manifiestas pueden descansar en otros factores (como el fundamentalismo religioso) pero se amplifican por la desigualdad.

(Diario Página 12, domingo 11 de enero de 2015)

ARGENTINA / Caros pero con autonomía / Escribe: Raúl Dellatorre






El brusco descenso del precio internacional del petróleo, que se aceleró en las últimas semanas, desató diversas interpretaciones sobre su origen, estimaciones sobre cuánto podría durar la caída y distintas especulaciones sobre quiénes se benefician y quiénes se ven afectados. En medio de esos acertijos, el cálculo del impacto del nuevo cuadro de situación en la economía argentina también fue variado, entre quienes privilegian en el análisis el factor “estado de ánimo de los mercados”, que auguraron un desaliento en las inversiones no convencionales, y aquellos otros que, alimentando el libre juego de la oferta y la demanda sin reparo en las consecuencias, pasaron a reclamar inmediatamente una baja interna en el precio de los combustibles que reflejara el abaratamiento de la materia prima. No son pocos los que esperaban una respuesta del Gobierno cuando, en realidad, esas definiciones ya fueron tomadas de antemano y están enmarcadas en la política que se sigue para el sector desde hace siete años, y se reforzó tras la recuperación del control nacional de YPF: los precios internos de la cadena de hidrocarburos se desacoplaron en Argentina de los vaivenes del mercado internacional, por lo tanto no habrá una baja en los combustibles por las nuevas circunstancias ni cabe esperar una pérdida de interés de los inversores en Vaca Muerta. Sí, en cambio, se producirá un beneficio fiscal por el menor costo de importación de combustibles líquidos derivados del petróleo (fuel oil y gasoil), aunque su incidencia dependerá de los nuevos contratos que se firmen y el tiempo que se prolongue la caída del precio del crudo.


El precio del barril que cotiza en Texas, el WTI, llegó este viernes a 57,80 dólares, con una baja de más del 45 por ciento respecto del valor que alcanzó en junio de este mismo año. Pero ese valor de más de 100 dólares lo había alcanzado tras una extraordinaria suba que tuvo lugar en los últimos cinco años, ya que en 2009 el precio del barril estaba por debajo de su valor actual. Bien vale observar la elevadísima volatilidad del precio del crudo en estos tiempos que –tal como señala el especialista Ricardo De Dicco en una publicación reciente– si bien tiene que ver con las condiciones de la oferta y la demanda, mucho mayor es el peso de los factores especulativos de los grandes jugadores en este mercado o mesa de apuestas. Tomando el ejemplo de 2008, el año de mayor volatilidad en una larga serie, el precio del crudo llegó a tener un pico máximo por sobre los 140 dólares en julio (tras una suba sostenida que se inició en el 2000), para tener luego una caída en picada hasta llegar a cotizar cerca de los 30 dólares en diciembre del mismo año. Desde entonces, la tendencia fue a la recuperación hasta mediados de este año. Difícilmente semejantes variaciones puedan justificarse en la caída de demanda por la crisis mundial, que por otra parte ya estaba presente en julio de 2008 cuando se alcanzó el record histórico de precio.

Casi como una premonición, el gobierno argentino adoptó ya en 2007 una política de precios fijos para el crudo producido localmente, fijando entonces un valor en boca de pozo (precio al productor) de 42 dólares por barril, de acuerdo a una calidad determinada pero que sirve como precio de referencia para las cinco cuencas productoras del país. Ese valor de referencia, además, es el que se tomaría en cuenta para calcular las regalías (participación en el precio) que recibirían las provincias donde estuvieran ubicados los yacimientos. Con criterio político, se fijaba un valor que, además, sería el mismo al que ingresaba al mercado interno el crudo importado, ya que se fijó un régimen de retenciones móviles por el cual ese sería siempre el valor resultante.

En los años posteriores, con el fin de alentar la producción, se fue incrementando ese precio en boca de pozo, sin mayores resultados hasta que el control de YPF volvió al Estado. El valor de referencia en los últimos años se fijó en 83 dólares por barril, al tiempo que se convalidó desde el Gobierno una política de aumentos del precio final del combustible que hiciera más rentable la operación de downstream (refinación y comercialización) de la petrolera recuperada.

Desligada totalmente de los vaivenes de los precios internacionales (bruscos, como lo mostró De Dicco, director de investigaciones científicas y tecnológicas de la Oetec), la política petrolera nacional logró en estos años darle estabilidad al negocio de extracción y de refinación, sostenido en una activa demanda interna de combustibles. Cuando el precio internacional volaba por encima de 100 dólares el barril, los concesionarios de áreas de extracción se lamentaban de no recibir el “precio pleno”, al igual que las provincias se quejaban por las regalías que “se perdían de cobrar”. Ahora, con el precio en el primer subsuelo, estos actores comprenderán los beneficios de una política autónoma y no sometida a los vaivenes de un mercado en el que la Argentina no tiene ninguna capacidad de incidencia.


Los que no muestran la misma comprensión son los “expertos”, algún ex secretario de Energía entre ellos, que insisten en que debe “prevalecer el precio de mercado” y señalan como “un absurdo que el país hoy pague el petróleo más caro del mundo” por desentenderse de la cotización mundial. “O son muy ignorantes o muy perversos”, señaló otro especialista a este diario al comentar esas posiciones. En lo que se refiere a las inversiones, las condiciones que reciben quienes se asocian con YPF para desarrollar Vaca Muerta también encuentran reparo en la política de precios de la Argentina. Un proceso de inversión de este tipo no madura antes de los tres años para ser comercializable, y el país le está asegurando una retribución por el crudo que se extraiga que estará más asociado al costo de producción que al resultado de las presiones especulativas en el casino mundial de los commodities. La prueba más contundente fue el compromiso firmado esta misma semana por Petronas, durante la visita de Miguel Galuccio a Malasia, con una inversión prevista de 550 millones de dólares. Esa autonomía no sólo preserva las inversiones, sino todo el desarrollo y recuperación del sector en marcha, incluida la formación de una cadena de pymes proveedoras de la industria petrolera.

Finalmente, habría un impacto favorable en el terreno fiscal, ya que el Estado subsidia las importaciones de combustibles líquidos derivados del petróleo. Su magnitud es incierta, porque dependerá de los volúmenes que se negocien al nuevo precio, y de cuánto dure el bajón del precio internacional del barril.

(Diario Página 12, domingo 14 de diciembre de 2014)

HISTORIA / Mariquita Sánchez de Thompson / Escribe: Felipe Pigna






(Fuente: Felipe Pigna, Mujeres tenían que ser. Historia de nuestras desobedientes, incorrectas, rebeldes y luchadores. Desde los orígenes hasta 1930, Buenos Aires, Planeta, 2011, págs. 195, 218-221, 224-227, 290-292, adaptado para El Historiador).

María de Todos los Santos Sánchez de Velazco y Trillo, más conocida como Mariquita Sánchez de Thompson, nació el 1º de noviembre de 1786 en uno de los hogares más prestigiosos de aquel entonces. Era la única hija de don Cecilio Sánchez de Velazco y de doña Magdalena Trillo y Cárdenas, viuda en primeras nupcias de un riquísimo y poderoso comerciante de Buenos Aires llamado Manuel del Arco, cuya fortuna heredará Mariquita.


Desde 1808, se hicieron famosas las tertulias de su casa de la calle Unquera, más conocida por todos como “del Empedrado” o “del Correo” 1. (…) Se dice que en su salón se interpretó por primera vez el Himno Nacional, aunque ella en ningún escrito mencionó tan trascendente episodio. La tradición, sin embargo, así lo señala y hasta le pone dos fechas posibles: 14 o 25 de mayo de 1813. En la instalación del episodio tuvo mucho que ver el cuadro de Pedro Subercaseaux pintado en 1910, basado en las Tradiciones Argentinas de don Pastor Obligado y que hoy puede verse en el Museo Histórico Nacional.

Subercaseaux se refiere a este cuadro en sus Memorias: “Se trataba aquí de representar el ensayo del Himno Nacional Argentino. En el salón de la Chacra, tapizado de rico brocado amarillo, hice que se agruparan mis personajes; unas cuantas señoritas jóvenes vestidas a la moda ‘imperio’, junto a las cuales representé a San Martín, Pueyrredón y unos cuantos hombres más. Al clavecín aparecía el que acompañaba el canto de doña Mariquita Thompson, la que debía aparecer como figura principal del cuadro”. 2

Lo del estreno del himno puede ser leyenda, pero lo que sabemos con seguridad es que en esas reuniones hombres como Juan Martín de Pueyrredón, Nicolás Rodríguez Peña, Bernardo de Monteagudo, y Carlos María de Alvear, entre muchos otros, tejieron y destejieron alianzas políticas, en la formación de asociaciones públicas, como la Sociedad Patriótica o secretas, como la Logia.

Pero la arrolladora personalidad de Mariquita se había manifestado mucho antes. Todavía no tenía quince años cuando en 1801 se enamoró y comprometió con su primo Martín Thompson, contra la opinión de sus padres. Su tenacidad la llevaría a protagonizar uno de los juicios de disenso más famosos de la época.

Por aquel entonces, la Real Pragmática sobre Hijos de Familia, que regía en todas las posesiones españolas desde 1778, establecía que los hijos de “blancos” menores de 25 años sólo podían casarse contando con el consentimiento de sus padres, tutores o encargados. Esta muestra del despotismo “ilustrado” no tuvo una aplicación pacífica y dio lugar a los llamados “juicios de disenso”, por los cuales los novios buscaban que la autoridad diese el permiso negado por los padres, o rechazase la imposición de un matrimonio no deseado.

Tanto el padre de Mariquita, don Cecilio Sánchez, como su madre, Magdalena Trillo, se negaron a dar su consentimiento, ya que tenían en vistas para ella a un comerciante rico, emparentado por el lado materno.

Las hostilidades comenzaron cuando Thompson, alférez de Marina, fue trasladado de Buenos Aires, primero a Montevideo y después a Cádiz, aparentemente por las influencias de don Cecilio, al tiempo que se le intentó imponer a Mariquita los esponsales con el candidato familiar, don Diego del Arco. La niña se negó e hizo una declaración ante autoridad competente de su voluntad de casarse con Thompson. La respuesta fue encerrarla en un convento por un tiempo. Ya muerto don Cecilio, y vuelta a casar doña Magdalena, comenzó el juicio de disenso, promovido por Martín Thompson a su regreso a Buenos Aires.

Doña Magdalena defendía su oposición al amor de la pareja con estos argumentos: “Me es imposible convenir gustosa en que se case contigo pues basta que su padre, que tanto juicio tenía y tanto la amaba como hija única, lo haya rehusado en vida, y además de eso, siendo Thompson pariente bastante inmediato, sin las calidades que se requieren para la dirección y gobierno de mi casa de comercio por no habérsele dado esta enseñanza y oponerse a su profesión militar, conozco que no pueden resultar de este enlace las consecuencias que deben ser inseparables en un matrimonio cristiano, para que entre padres e hijos haya la buena armonía que debe consultarse principalmente para evitar el escándalo y la ruina de las familias que tanto se oponen a los santos fines del matrimonio (…)”. 3

Mariquita le escribió una muy osada carta al virrey Sobremonte contándole su caso: “Excelentísimo Señor: Ya llegado el caso de haber apurado todos los medios de dulzura que el amor y la moderación me han sugerido por espacio de tres largos años para que mi madre, cuando no su aprobación, cuanto menos su consentimiento me concediese para la realización de mis honestos como justos deseos; pero todos han sido infructuosos, pues cada día está más inflexible. Así me es preciso defender mis derechos: o Vuestra Excelencia mándeme llamar a su presencia, pero sin ser acompañada de la de mi madre, para dar mi última resolución, o siendo ésta la de casarme con mi primo, porque mi amor, mi salvación y mi reputación así lo desean y exigen (…). Nuestra causa es demasiado justa, según comprendo, para que Vuestra Excelencia nos dispense justicia, protección y favor. No se atenderá a cuanto pueda yo decir en el acto del depósito, pues las lágrimas de madre quizás me hagan decir no sólo que no quiero salir, pero que ni quiero casarme. (…) Por último, prevengo a V.E. que a ningún papel mío que no vaya por manos de mi primo dé V.E. asenso ni crédito, porque quién sabe lo que me pueden hacer que haga. Por ser ésta mi voluntad, la firmo en Buenos Aires, a 10 de julio de 1804”. 4


El trámite fue saldado el 20 de julio de 1804, al dar el virrey Sobremonte su permiso para la boda contra la voluntad paterna.

Con la autoridad que le daba esta resolución de su caso, la mujer del himno escribirá años más tarde: “El padre arreglaba todo a su voluntad. Se lo decía a su mujer y a la novia tres o cuatro días antes de hacer el casamiento; esto era muy general. Hablar de corazón a estas gentes era farsa del diablo; el casamiento era un sacramento y cosas mundanas no tenían que ver en esto, ¡ah, jóvenes del día!, si pudieras saber los tormentos de aquella juventud, ¡cómo sabrías apreciar la dicha que gozáis! Las pobres hijas no se habrían atrevido a hacer la menor observación; era preciso obedecer. Los padres creían que ellos sabían mejor lo que convenía a sus hijas y era perder tiempo hacerles variar de opinión. Se casaba una niña hermosa con un hombre que ni era lindo ni elegante ni fino y además que podía ser su padre, pero hombre de juicio, era lo preciso. De aquí venía que muchas jóvenes preferían hacerse religiosas que casarse contra su gusto con hombres que les inspiraban aversión más bien que amor. ¡Amor!, palabra escandalosa en una joven el amor se perseguía, el amor era mirado como depravación”. 5

Mariquita Sánchez se convirtió en una “referente” inevitable de las mujeres de la elite rioplatense. Partidaria de la independencia, en una suscripción de 1812 promovida por el Triunvirato para pagar armas venidas de Estados Unidos, acaudilló a un grupo de damas vinculadas a la Sociedad Patriótica dirigida por Bernardo Monteagudo, que adhirió e hizo publicar en la Gaceta un llamado que expresa, a la vez, los cambios y las continuidades que se vivían en los tiempos revolucionarios. Allí se decía que las mujeres, “destinadas por la naturaleza y por las leyes a vivir una vida retraída y sedentaria, no pueden desplegar su patriotismo con el esplendor de los héroes de los campos de batalla. Saben apreciar bien el honor del sexo a quien confía la sociedad el alimento y la educación de sus jefes y magistrados, pero tan dulces y supremos encargos, las consuelan apenas del sentimiento de no poder contar sus nombres entre los defensores de la patria. En la búsqueda de sus anhelos, han encontrado el recurso que siendo análogo a su constitución, desahoga de algún modo su patriotismo. Las suscriptoras tienen el honor de presentar a V.E. la suma [...] que destinan al pago de fusiles que ayudarán al Estado en la erogación que hará por armamento que acaba de arribar felizmente. Ellas sustraen generosamente las pequeñas, pero sensibles necesidades de su sexo, para consagrarles un objeto, el más grande que la patria conoce en las actuales circunstancias. Cuando el alborozo público lleve hasta el seno de las familias la nueva de una victoria, podrán decir en la exaltación de su entusiasmo ‘Yo armé el brazo de ese valiente que aseguró su gloria y nuestra libertad’. Dominadas por esa ambición honrosa, suplican las suscriptoras a V.E., se sirva mandar grabar sus nombres en los fusiles que costean. Si el amor a la patria deja algún vacío en el corazón de los guerreros, la consideración al sexo será un nuevo estímulo que los obligue a sostener en su arma, una prenda del afecto de sus compatriotas cuyo honor y libertad defienden. Entonces, tendrán derecho a reconvenir al cobarde que con las armas en la mano abandonó su nombre en el campo enemigo. Y coronarán con sus manos al joven, que presentando con ellas el instrumento de la victoria, dé una prueba de gloriosa valentía. Las suscriptoras esperan que aceptando V.E. este pequeño donativo, se servirá aprobar su solicitud como un testimonio de su decidido interés por la felicidad de la Patria. Buenos Aires, 30 de mayo de 1812”. 6

Aquella adhesión no le impidió ser luego amiga de Rivadavia e integrarse en 1823 a la Sociedad de Beneficencia, y presidirla en dos ocasiones. Esta buena relación tampoco le impidió hacerse federal en 1829. La propia Mariquita decía de sí misma: “Yo soy en política como en religión muy tolerante. Lo que exijo es buena fe”. 7

Como “vecina” de los sectores más pudientes en tiempos “ilustrados”, Mariquita tuvo acceso a la educación y las lecturas, sin necesidad de convertirse en monja, como hubiera ocurrido en épocas anteriores. No cabe duda de que supo sacarles provecho, y sus cartas, recuerdos y demás escritos muestran una personalidad excepcional. Sin embargo, no hay que olvidar que en muchos aspectos no dejaba de ser una fiel exponente de su clase social. Por ejemplo, en lo que se refiere al “orgullo de casta”, como lo puso en evidencia en sus proyectos educativos, en los que siempre conservó el criterio de diferenciar a los sectores de elite de los populares. Así, estando al frente de la Sociedad de Beneficencia, mantuvo escuelas separadas para niñas “blancas” y para niñas “pardas”. 8 En cambio, tenía puntos de vista mucho más avanzados a su tiempo en lo que se refería al matrimonio y el papel de la mujer en la familia. Por ejemplo, en una carta a su hija Florencia, en julio de 1854, decía: “¿Quién diablos inventó el matrimonio indisoluble? [...] Es una barbaridad atarlo a uno a un martirio permanente”. 9

Claro que esa afirmación la hacía ya madura. Como vimos, su fulminante romance con Martín Thompson llevó a su primer matrimonio, del que tuvo cinco hijos. A comienzos de 1816, Thompson fue enviado en misión a Estados Unidos, para intentar el reconocimiento de la independencia que estaba por declararse y, sobre todo, para obtener buques y armas con qué sostenerla. Mariquita conoció entonces la “viudez virtual” de otras mujeres de su clase social, que se convirtió en verdadera en 1819, cuando Thompson falleció en su viaje de regreso a Buenos Aires. 10 Un año después, y siguiendo las prácticas de la época que no veían bien a una viuda rica relativamente joven, se volvió a casar, con el representante consular francés en Buenos Aires, Jean Baptiste Washington de Mendeville, con quien tuvo tres hijos. Fue un matrimonio curioso que, de hecho, concluyó en 1836, cuando Mendeville fue destinado como cónsul en Quito. Mariquita y sus hijos quedaron en Buenos Aires y nunca más volvió a encontrarse con su marido, muerto en 1863 en Francia.

En tiempos de Rosas, Mariquita fue mentora de los representantes de la llamada Generación del 37 (Echeverría, Alberdi, los hermanos Juan María y Juan Antonio Gutiérrez, entre otros). Aunque por entonces era ya una “mujer mayor”, seguía ejerciendo sobre los jóvenes escritores románticos la misma fascinación intelectual que en sus “años mozos”.


Entre 1839 y 1843 se expatrió a Montevideo, temerosa de sufrir persecución por parte de Rosas. Curiosamente, Mariquita tenía una antigua amistad con Rosas, con quien se tuteaba, algo infrecuente fuera de las relaciones familiares. La correspondencia entre ellos muestra mucha confianza. Así, el Restaurador la trata de “francesita parlanchina y coqueta” en una carta de 1838, cuando los reclamos franceses anuncian el inminente bloqueo, a la cual Mariquita contesta: “No quiero dejarte en la duda de si te ha escrito una francesa o una americana. Te diré que, desde que estoy unida a un francés, he servido a mi país con más celo y entusiasmo aún, y lo haré siempre del mismo modo, a no ser que se ponga en oposición de la Francia, pues, en tal caso, seré francesa, porque mi marido es francés y está al servicio de su nación. Tú, que pones en el “cepo” a Encarnación si no se adorna con tu divisa, debes de aprobarme, tanto más, cuanto que, no sólo sigo tu doctrina, sino las reglas del honor y del deber. ¿Qué harías si Encarnación se te hiciese unitaria? Yo sé lo que harías. Así, mi amigo, en tu mano está que yo sea americana o francesa. Te quiero como a un hermano y sentiría me declararas la guerra. Hasta entonces permíteme que te hable con la franqueza de nuestra amistad de la infancia”. 11

Mariquita fue sin duda una influyente mujer. Era una gran lectora, estaba al corriente de cuanto acontecimiento sucediese, y fue una sagaz cronista. En carta a su segundo marido señalaba: “En el diario que he llevado he escrito mil ochocientas sesenta notas. Sin contar cartas particulares. Te puedes imaginar si es broma, a más cuarenta actas: esto es trabajo de cabeza y pluma”. Siguiendo una práctica habitual en los hombres que vivieron los convulsionados tiempos revolucionarios, Mariquita volcó por escrito sus recuerdos y dejó una descripción de la vida virreinal en Buenos Aires, fuente de primera mano para la “historia social” de esos tiempos. Una vez más, la mirada punzante y la inteligencia de Mariquita se ponen en evidencia: “Estos países, como sabes, fueron 300 años colonias españolas. El sistema más prolijo y más admirable fue formado y ejecutado con gran sabiduría. Nada fue hecho sin profunda reflexión. Tres cadenas sujetaron este gran continente a su Metrópoli: el Terror, la Ignorancia y la Religión Católica. De padres a hijos se transmitió con pavor. La Revolución del Cuzco, los castigos que se habían dado a los conspiradores y el suplicio al heredero del trono de los Incas [...] Me tiembla el pulso y el corazón sólo de escribirlo, y fueron cristianos católicos romanos los que tal mandaron y ejecutaron. [...] La Ignorancia era perfectamente sostenida. No había maestros para nada, no había libros sino de devoción e insignificantes, había una comisión del Santo Oficio para revisar todos los libros que venían, a pesar que venían de España [...]. Para las mujeres había varias escuelas que ni el nombre de tales les daría ahora. La más formal, donde iba todo lo más notable [...] la dirigía doña Francisca López, concurrían varones y mujeres. Niñas desde cinco años y niños varones hasta quince, separados en dos salas, cada uno llevaba de su casa una silla de paja muy ordinaria hecha en el país de sauce; éste era todo el amueblamiento, el tintero, un pocillo, una mesa muy tosca donde escribían los varones primero y después las niñas. Debo admitir que no todos los padres querían que supieran escribir las niñas porque no escribieran a los hombres [...]. No puedes imaginarte la vigilancia de los padres para impedir el trato con los caballeros, y en suma en todas las clases de la sociedad había vanidad en las madres de familia en este punto”.12

Así, esta mujer, que participó activamente de los acontecimientos políticos y literarios de aquellos años, que opinó y entabló polémicas sobre diversos temas, estuvo en boca de cuanto diplomático pisó suelo porteño, y con el correr de los años se convirtió en una verdadera embajadora rioplatense. Falleció a los 81 años, el 23 de octubre de 1868.

Referencias:

1 La casa de Mariquita estaba en la actual Florida al 200.
2 Pedro Subercaseaux, Memorias, Santiago de Chile, Editorial del Pacífico, 1962, págs. 152-153.
3 María Sáenz Quesada, “El país de Mariquita”, en Revista Todo es Historia,Nº 28, agosto de 1969, págs. 8-22.
4 Félix Luna (dir.), Mariquita Sánchez de Thompson, Colección Grandes Protagonistas de la Historia Argentina, Buenos Aires, Planeta, 1999, pág. 43.
5 Mizraje María Gabriela. Intimidad y Política, diario, cartas y recuerdos de Mariquita Sánchez de Thompson, Buenos Aires, Editorial Adriana Hidalgo, 2003.
6 Gazeta de Buenos Ayres, 26 de junio de 1812.
7 Carta a su hijo Carlos Mendeville, del 1º de abril de 1856, en Clara Vilaseca, Cartas de Mariquita Sánchez, biografía de una época, Buenos Aires, Peuser, 1952.
8 Este fue un punto central en su polémica con Sarmiento en 1861.
9 Clara Vilaseca, Cartas de Mariquita Sánchez, biografía de una época, op. cit.
10 La separación fue dura, sobre todo a partir de enero de 1817, cuando el director Pueyrredón lo dejó cesante en su cargo. Thompson, sin embargo, no pudo regresar ya que fue internado por demencia en Estados Unidos. Mariquita, desde Buenos Aires, debió hacerse cargo de la tramitación para que pudiera volver, pero su marido murió en ese viaje.
11 Antonio Dellepiane. Dos Patricias Ilustres, Imprenta y casa editora Coni, Buenos Aires, 1923, citado en Sosa de Newton, Las argentinas de ayer a hoy, Buenos Aires, Zanetti, 1967, pág. 78-79.
12 Mariquita Sánchez, Recuerdos del Buenos Aires virreinal cit.

(Fuente: www.elhistoriador.com.ar)

INTERNACIONAL / La estrategia de Le Pen para sacar provecho / Escribe: Eduardo Febbro






“Yo no soy Charlie”, dijo Jean-Marie Le Pen, el fundador del partido de extrema derecha Frente Nacional y padre de la actual líder, Marine Le Pen. La nueva salida del arquitecto político de la reintroducción de la ultraderecha en Francia le viene a complicar un poco más la tarea a su hija, hasta ahora prudente en sus reacciones y empeñada en evitar aparecer como recuperadora del drama que azotó a Francia durante casi tres días. Emoción, indignación, pronunciamientos contra el ascenso “del fundamentalismo islámico” y un inoportuno pedido de restablecimiento de la pena de muerte para los crímenes terroristas fueron hasta ahora las líneas adoptadas por Marine Le Pen. Apartada de la gran manifestación republicana prevista para este domingo, la líder frentista llamó a sus partidarios a manifestar en la provincia, pero no en París.


La presencia de un partido islamófobo es vista como una afrenta por quienes desean hacer de esta marcha una muestra de repudio contra el terrorismo y no contra el Islam. Pero la extrema derecha francesa y las de Europa preparan sus tropas para sacar provecho de la tragedia francesa, para ilustrar con el ejemplo el peligro que, para ellos, encarna el Islam y sus presuntos proyectos destinados a islamizar el mundo occidental.

Hasta ahora, la más prudente ha sido Marine Le Pen. La política francesa ha dicho que el extremismo islamista “es una ideología que mata”. En cambio, Geert Wilders, el jefe de la extrema derecha holandesa, consideró que Europa está en peligro porque “el Islam busca someter a todo el mundo”. Para Wilders, lo que acaba de pasar en Francia es “apenas el principio”.

En Gran Bretaña, Nigel Farage, jefe del partido extremista UKIP, ve igualmente un germen destructor en la mezcla cultural entre el Islam y el mundo occidental. “La obsesión por fomentar una sociedad multicultural en Europa desembocó en una quinta columna en Occidente”, dijo. Los belgas del Vlaams Belang también advierten sobre el “peligro de la islamización en Europa”.

En Italia, Matteo Salvini, el actual jefe de la híper racista Liga del Norte, dice que “efectivamente, el problema es el Islam”. La francesa, la sueca, la italiana, la holandesa, la británica o la alemana, las extremas derechas europeas diseñan una estrategia común para capitalizar en las urnas los atentados terroristas en Francia.


El movimiento de la historia las favorece, tanto más cuanto que, justo antes de que el terrorismo enlutara a Francia, los “Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente” (Pegida, Alemania) promovieron multitudinarias marchas en varias ciudades alemanas. “El pueblo somos nosotros”, gritan esos patriotas reproduciendo así el grito que, hace 25 años, entonaban los alemanes de la hoy desaparecida República Federal Alemana (comunista) cuando empezaron a manifestar en masa contra el régimen que los oprimía.

El sangriento episodio francés viene a culminar un proceso que, el año pasado, favoreció electoralmente a casi todas las extremas derechas de Europa que articulan sus argumentos en torno de la misma figura: la inmigración, el Islam, los musulmanes. En Francia, Austria, Suecia, Dinamarca, Reino Unido, Italia, Bélgica, Grecia u Holanda, en mayo pasado, en el curso de los comicios para renovar el europarlamento, los electores les dieron a estos movimientos xenófobos un respaldo histórico.

Los islamistas que atentaron contra Charlie Hebdo en París les aportan un infinito calendario para que estos movimientos tejan a su antojo un renovado argumento. Ahora tienen un ejemplo para mostrar que no son racistas, que nunca se han equivocado, que el peligro que ellos identificaron es el correcto.


En Alemania, Holger Szymanski, el líder del Partido Nacional Democrático –formación de extrema derecha– dijo que “lo que ocurrido en París podría pasar también en Berlín”. La Alternativa para Alemania, otro grupo ultra que prospera en ese país, usó el colapso francés para legitimar sus principios. Uno de sus responsables, Alexander Gauland, afirmó: “Todos aquellos que hasta ahora se reían o despreciaban las preocupaciones de la población acerca del peligro inminente del islamismo fueron contradichos por este gesto sangriento”.

Ese será, en adelante, el metódico mensaje de miedo que estos partidos transmitirán a un electorado que ya vive con la obsesión de la contaminación del Islam desde hace mucho tiempo.

(Diario Página 12, domingo 11 de enero de 2015)

CANCION / Se puede / Escribe: Teresa Parodi






De vuelta en Corrientes concursó y entró como primera solista del Coro de la Orquesta Folklórica de la provincia al tiempo que daba y tomaba clases, componía, cocinaba, recibía premios en cuanto festival de la nueva música correntina se presentara e iba trayendo al mundo a Camilo, a Verónica, a Federico y a Gustavo, entre idas y venidas.

Llevaba bastantes kilómetros de ruta cantando junto al maestro Astor Piazzolla y su Quinteto cuando en 1979 empezó la mudanza definitiva a Buenos Aires, cobijado su desarraigo por la calidez de las buenas amistades.

El Teatro del Bajo, La Manzana de las Luces, el anfiteatro de la Universidad de Belgrano, la Sala Planeta, el teatro Popular de la Ciudad, el Museo Larreta, bellas salas de aquellos años, le dieron escenario al camino solista de Parodi.


La clementina ilumina
La callecita a su paso
Las flores de su cabello
Huelen igual que en el campo

Cruzando toda la villa
Se va mirando en los charcos
Entre las piedras peligra
El equilibrio en sus tacos

Como si fuera de lata
La luna entre los guijarros
Delante de ella ilumina
La callecita doblando

En una de esas esquinas
La espera el Juan con un ramo
De florecitas celestes
Que huelen como en el campo

Ay, qué difícil parece
A veces seguir soñando
Con una casita blanca
Que tenga el sol en el patio

Los dos vinieron de lejos
Y tantas cosas dejaron
Para intentar que ese sueño
Sea verdad con trabajo

La clementina se enciende
Como un farol en el campo
Cuando se encuentra con Juan
Y él le regala su ramo

Siente que tocan el cielo
Cuando se tocan las manos
Entre las flores celestes
Que huelen como en el campo
Y entonces sabe por qué
Se puede seguir soñando
Se puede, se puede
Se puede, se debe
Se debe, se debe
Se debe, se puede

VIDEO / Máximo Kirchner habló en un acto de La Cámpora en Argentinos Juniors






El referente de la agrupación La Cámpora, Máximo Kirchner, afirmó que la "Argentina no tiene que ser patrimonio de los violentos, sino de quienes están dispuestos a dirimir en las urnas su militancia", al dirigirse a miles de militantes a quienes instó a continuar apoyando a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

"Vengo de una familia que se sometió siempre a las urnas, como hizo (el ex presidente) Néstor en 2009", remarcó Máximo Kirchner al hablar como orador de clausura en el multitudinario acto de La Cámpora en el barrio porteño de La Paternal.

Asimismo, le reclamó a la oposición que "no le tenga miedo a las urnas y a la sociedad" y dijo que "si están tan interesados en terminar con el kirchnerismo, por qué no compiten con Cristina, le ganan y 'sanseacabó', y volveremos a la calle a hacer lo que tenemos que hacer que es reconstruir el país".

"Se ven las declaraciones de dirigentes sindicales devenidos en empresarios que, agotada su representación política en la sociedad, vuelven a apostar por la violencia y el miedo", pero "no hay que tener miedo sino conciencia, y como decía Néstor, no entrar en su juego, porque es lo que ellos quieren, mientras acá hay un pueblo con gente que quiere llevar adelante el país", sostuvo.

En un discurso interrumpido varias veces por aplausos y cantos del público presente, Máximo Kirchner recordó a su padre señalando que "jamás" conoció a "nadie que le gustara tanto estar en un acto político como a él", ya que "disfrutaba de una manera única todos esos momentos", aunque llegó "a la conclusión de que no hay apellidos milagrosos, sino que hay proyectos políticos para la vida".

Al referirse a su primera vez como orador en un acto público, destacó que lo hizo porque "les debía esto a los compañeros que dieron la cara y pusieron el cuerpo", y destacó tener "la seguridad, cuando veo sus caras, y cómo cantan y gritan, que hay muchas más peleas que van a dar para estar firmes junto a Cristina".

"Para mí esto es increíble", sostuvo: "me hubiera gustado que aquí esté Néstor, porque es imposible no extrañarlo, aunque lo veo en todos ustedes, quienes lo acompañaron siempre, y no solamente a la puerta del cementerio, sino que se metieron adentro, y eso no se olvida".

El referente agradeció "a todos los compañeros que día a día se bancaron la satanización de los medios sin chistar", y criticó a quienes "durante la inundación del año 2012 en La Plata miraban si tenían pecheras o no, en vez de ponerse a trabajar al lado de ustedes".

Máximo Kirchner se refirió a "las situaciones en donde fuimos acusados de irracionales o plantear conflictos inexistentes, sin poder entenderlo", aunque nunca vio "esta reacción del poder concentrado de la Argentina contra un gobierno, esos mismos que dividieron al país con un 50% de pobreza y un 20% de indigencia".

"Les quiero agradecer porque sin ustedes" este proyecto "no hubiera sido posible" dijo, al dirigirse al público: "tengan fe, tengan ganas, no caigan en las provocaciones y den el debate en la sociedad con amor, alegría y convicciones, para que sigamos en esta caminata eterna que es perseguir los sueños, aunque parezcan imposibles", finalizó.


ARGENTINA / Lo no venido / Escribe: Mario Wainfeld






“Si juzgamos sabiamente, daremos lo no venido por pasado” Coplas a la muerte de mi padre.

Jorge Manrique

Las reseñas, los balances o los anuarios suelen recopilar lo que pasó en el año. A primera vista, parecería insensato resumir lo que no pasó: no formaría parte de “la realidad”. Sin embargo, si de política hablamos, lo no pasado puede explicar mucho, en ciertos supuestos: si alguien intentó que pasara y otro lo impidió, si se trató de lograrlo y se fracasó. Lo no pasado, entonces, describiría conflictos, tensiones, correlaciones de fuerzas, errores de diagnóstico o de cálculos de factibilidad.

Lo no pasado dista de ser un fatalismo: es un resultado, no fijado de antemano. Lo no pasado es el saldo, siempre interino y sujeto a revisiones futuras, de la dialéctica. Pudo ocurrir, es interesante saber qué o quienes interfirieron. Comencemos.


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Los profetas taimados: Un campo fértil y muy transitado en los debates mediáticos son las profecías económicas no cumplidas. El suplemento Cash de este diario las refresca hace mucho tiempo y se deleita de lo lindo. El colega Eduardo Aliverti escribió hace unos días en Página/12 una columna con un enfoque similar, desde una óptica más política. Ambos abordajes son recomendables e invitan a ser releídos. Vamos por un carril similar, a nuestro modo.

Los economistas más renombrados de la city, los gurúes, acumulan pronósticos, muchos de ellos con cifras que quedan desmentidas por los hechos. Las diferencias suelen ser astronómicas.

Desde la óptica de sus críticos, sus sucesivas fallas deberían desacreditarlos en sus hábitats profesionales: las consultoras, los medios. No es así, sin embargo: esta gente conserva su prestigio y sus fuentes de facturación. Más allá de sus banderías, tal vez lo que pase es que sus vaticinios no son inocentes ni académicos. Formulan profecías para que se autocumplan o, por ser más ceñidos, para generar expectativas y reacciones.

Los ejemplos sobran, vamos con uno de los más obvios. Quien predijo que el dólar ilegal subiría a 20 pesos en dos meses, puede motivar a que haya más demanda de la divisa en las cuevas. Inducir a la suba.

Quienes accionan alarma roja porque el Gobierno está al borde del KO están pensando dónde acomodarle la próxima piña. Ansían que el rival pierda la calma, deba tomar medidas para frenar fugas de capitales, se desconcentre por ser atacado en varios frentes. Especulan y apuestan, pues, por vía del dictamen sesudo.

Es sustantivo que sus anticipos no se hayan plasmado. O no se hayan plasmado del todo. Los que quisieron que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner terminara su mandato antes de tiempo, en el verano pasado, no hablaban por hablar: se aplicaron para destituirla. El Gobierno consiguió frenar su embestida. Lo que no pasó fue esencial, semejante a un golpe de Estado frenado en las calles o en los cuarteles, aunque menos ostensible. El economista Miguel Bein, que no es un aplaudidor del Gobierno, fue quien mejor leyó y relató paso a paso esa caída que no fue.

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Prevención política: El sindicalista Luis Barrionuevo, un puñado de compañeros y una caterva de formadores de opinión anticiparon la perspectiva de saqueos durante las fiestas de fin de año. Un poco antes, póngale tres semanas, debía llegar el tercer paro general convocado por el secretario general de la CGT opositora, Hugo Moyano. Ambos quedaron en agua de borrajas.

Los saqueos, contra las simplificaciones del oficialismo o de la oposición, pueden obedecer a distintas causas y ser protagonizados por diferentes actores sociales. No es toda necesidad, no es todo artificio de militantes o provocadores. El formidable libro La zona gris de Javier Auyero (referido a los del año 2001) da cuenta de la vastedad de motivos, de las líneas borrosas entre organización y espontaneidad, entre necesidad y acción política, aun entre policías y ciudadanos movilizados.

La predicción de “Luisito” distaba de ser absurda, tenía precedentes cercanos: las celebraciones azuzan el deseo, el calor solivianta los ánimos, el efecto demostración del consumo de los otros mina frenos inhibitorios. Y también están los punteros, las organizaciones sociales o sindicales, los grupos de vecinos y sectores necesitados o marginales que saben que hay momentos que habilitan perspectivas para la acción.


Meses antes de diciembre intendentes, gobernadores y las agencias sociales del oficialismo fueron generando las condiciones para que no hubiera una reacción colectiva por necesidad, por bronca o una movida fuerte de las organizaciones sociales. Se atendieron reclamos, se reforzó la ayuda social directa, se articuló o negoció con los líderes sociales y barriales. La praxis de anticiparse a las potenciales demandas fue exitosa, lo que no equivale a infalible. Podía fallar, podía producirse una fisura o un estallido social. Tal vez ayudó el clima, por una vez: hizo menos calor que en otros diciembres. Como sea, hubo prevención respecto de los escenarios temidos, hubo respuesta. Anduvo bien, lo que prueba para los kirchneristas más cerriles que el componente genuino de ciertas formas de protesta social existe, aunque no explique su totalidad.

Moyano no convocó a un tercer paro general. Calibró que en la “unidad en la acción” con la CTA opositora y con la izquierda radical anida contradicciones que no puede resolver ni conducir. Las elegías a las dos huelgas anteriores se probaron excesivas, porque subestimaron la heterogeneidad de ese frente gremial. El líder camionero la leyó con precisión; tanta, que por una vez optó por la prudencia.

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Parada en Congreso: No abundaremos en recordar las certezas sobre la debilidad del “pato rengo” oficialista o las que descontaban un “efecto Puerta 12” contra el Frente para la Victoria (FpV) y en favor del Frente Renovador que lidera el diputado Sergio Massa. Ya fueron abordadas, en columnas anteriores, anche la del domingo pasado.

Pifiaron feo los que anunciaron fugas en los bloques oficialistas del Congreso nacional. Su venganza fue patética: recayeron en el sonsonete de “la escribanía”. Primero calculan como la mona, después describen sin tino.

Fue notable la productividad kirchnerista en el Parlamento, aunque si se observa con minucia también hay leyes o proyectos “que no fueron”. Un artículo del periodista Pablo Riveros en el portal Parlamentario.com (“Cuáles fueron los proyectos de ley que no avanzaron en 2014”) aporta un buen abordaje, que nutre a este párrafo y al siguiente.

El proyecto de Código Penal fue, por ahí, el mayor frenazo impuesto por la oposición al Ejecutivo. Massa fue el adalid de las reprobaciones: apeló a la demagogia punitiva, gratamente arropado por los medios dominantes. Impactó en la opinión pública, el oficialismo clavó el freno. Massa prevaleció en la partida, por ahora. Un poroto para él, un mal trago para el Gobierno y un retroceso para la legislación nacional. El proyecto fue redactado por un equipo compuesto por juristas de nivel y de variadas procedencias partidarias. Si se quiere ser amplio políticamente, que fue el caso, se asumen ciertas disparidades de nivel técnico en pos del pluralismo. De cualquier forma, el nuevo Código hubiera sido un avance respecto del mamarracho vigente, un zurcido de normas anacrónicas con agregados asistemáticos.

El titular de la Sedronar, el sacerdote católico Juan Carlos Molina, anunció la intención de enviar un proyecto de ley despenalizando el consumo de drogas. Argumentó bien, con tino y sensibilidad social. Lo rebatieron desde tiendas diferentes. Ni proyecto hubo, en este caso, y queda por descifrar cuáles fueron las concausas del parate, amén del clásico obstruccionismo opositor.

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El debate que nunca llega: El aborto legal, libre y seguro, de nuevo, quedó fuera del recinto del Congreso. Se trató en comisiones pero no alcanzó las mayorías requeridas. No hay novedad, sí una demora indeseable. La interrupción legal del embarazo es una decisión compleja, que concierne a la ética, a la igualdad social y de género, estando ligada a concepciones humanistas y religiosas. Las posiciones son inconciliables en lo esencial.

Es una típica “cuestión de conciencia” en la que los legisladores pueden o suelen apartarse de la disciplina partidaria. La mayoría de los bloques se divide al respecto, la primera minoría oficialista entre ellos. Muchos legisladores o legisladoras kirchneristas avalan las abundantes iniciativas que se han venido acumulando y mejorando desde la recuperación democrática.

Uno de los grupos de presión contrarios es la jerarquía de la Iglesia Católica, a la que demasiados representantes del pueblo rinden pleitesía. La presencia del papa Francisco seguramente ahonda esa tendencia.

Entre los diputados y senadores K incide la conocida oposición de la Presidenta, quien siempre expresa que no impone su postura a los bloques.

El deplorable respeto reverencial a “la Iglesia” y algunas defecciones dentro del kirchnerismo sumaron dificultades. El abordaje en comisiones constituye un avance parcial y trabajoso.

Quienes siguen a este diario conocen cuál es su posición, que otras y otros colegas expresan mejor que este cronista. Uno solo acota que ya es imprescindible que el tema se discuta en el Congreso. Que las mayorías contingentes aprueben o desechen la ley. Es común argumentar que hay proyectos que llegan a leyes sin suficiente debate público. Este es un caso prolijamente inverso. El Congreso debe tomar el toro por las astas y expedirse. Tal vez la conformación actual sea adversa al cambio, pero es mejor que se dirima el punto y no se siga dejándolo en el Agora, la Academia o los medios. Hasta un rechazo, en el que todos asuman su responsabilidad (en particular con las mujeres pobres y desprotegidas), es mejor que la postergación eterna.


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La ley que ya vino y lo que falta: Los lugares comunes abundan por doquier, en nuestro suelo germinan fácil. Se ha hecho regla despotricar porque la Asignación Universal por Hijo (AUH) no es ley y debería elevarse a tal. La Presidenta la creó y sancionó mediante Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 1602/09. Los DNU, contra lo que se difunde, deben ser tratados en el Congreso por una Bicameral ad hoc que los transforme en ley o los rechace. Ahora mismo, en pleno receso parlamentario, la mentada Bicameral deberá convocarse para votar sobre tres DNU recientes de la presidenta Cristina; entre ellos, la ampliación del Presupuesto 2014 y la baja del precio de las naftas.

La AUH fue incorporada a la Ley 24.714. A ella se agregaron modificaciones también de ese rango, como la ampliación del beneficio a las mujeres embarazadas. De nuevo: la AUH y sus modificaciones son ley. Sí está en veremos la fijación de un sistema de actualización periódica del importe mensual del beneficio, con un coeficiente estipulado por ley, similar al que se aplica a las jubilaciones.

Los dirigentes opositores más renombrados juran que no abolirán la AUH, muchos kirchneristas suponen que efectivamente no osarán tanto. Pero que sí dejarán marchitar el derecho no actualizando su importe. Un recurso para evitar ese desenlace es legislar una actualización periódica, prefijada y previsible. La reforma sumaría a la calidad institucional, que mejora si se limita la discrecionalidad del gobernante.

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Juegos y sumas: Los versos citados en el inicio de esta nota pertenecen a un poema clásico. Su autor reniega de la historia, de sus peripecias, de lo que hacen o deshacen los poderosos. La muerte prevalece porque cuando llegan a ella “son iguales/ los que viven por sus manos y los ricos”.

“La política”, en cambio, privilegia las vicisitudes, los cambios grandes o chicos, las reformas o las regresiones. Desde esa óptica, lo que pasó o lo que se frustró es central.

La política en la que intervienen muchos participantes (de distinto potencial) puede ser un juego de suma cero, como es una final de un torneo deportivo. El saldo puede ser también de suma positiva o pura negatividad. Lo que pasó o lo que no sucedió condensan (casi nunca de modo definitivo) relaciones de fuerzas, pugna de voluntades.

Proliferan profetas y profetisas en nuestras pampas. Una de sus especialidades predilectas es el Apocalipsis. Ajeno y receloso de esa grey, el cronista no aventurará presagios.

Sólo subrayar que este año habrá elecciones democráticas y con ellas un cambio de escenario y de elencos. Su alcance no está prefijado.

También llegará la Copa América. El deseo del cronista es obvio, tiene un pálpito también. Lo ahorrará: es ajeno a la bola de cristal, que cuenta ya con demasiados cultores.

(Diario Página 12, domingo 11 de enero de 2015)

MENDOZA / Violencia en París: barbarie y civilización / Escribe: Roberto Follari






Una Francia acostumbrada a la paz y a la cultura, expresa su congoja y su condena por los asesinatos de los redactores del Charlie Hebdo.

Las manifesaciones colectivas de rechazo a lo sucedido se suman, miles y miles de franceses salen a la calle a expresar su consternación y su repudio. Muchos caminan cabizbajos y silenciosos, como si alguna pena personal fuera la que ha quebrantado su tranquilidad y su hilo de vida cotidiano.

También el resto del mundo, con la consabida multiplicación televisiva, ha condenado lo ocurrido, y ha expresado su repulsa por el ataque armado directo a personas inermes.

Asumidos el dolor y la repulsa a la matanza, es a la vez la hora de iniciar la reflexión para ir colaborando a que estos hechos no se repitan. Es una mordaza al pensamiento, pretender que la condena a lo sucedido conlleve negarse a indagar razones y motivos, a explorar lo que la ciencia social y la reflexión pueden colaborar a esclarecer en casos extremos como este.


Habrá que evitar ahora el aprovechamiento que intenta realizar el partido ultraderechista de Le Pen; la xenofobia y la persecusión de inmigrantes, pronto desatarían más enfrentamientos y rechazos. A la vez, cabe dejar claro que no es el islamismo el responsable delo sucedido: es una religión que -por solo pero enorme ejemplo- se mostró como amplia y tolerante cuando gobernó el sur de la actual España, hasta la llegada de los Reyes Católicos. Por cierto que el catolicismo no es solamente la Inquisición, ni el judaísmo solamente la invasión a Palestina. No hay que adscribir a las religiones sino a su exacerbación fundamentalista, este tipo de fenómenos. Es el fundamentalismo lo que cabe rechazar, ya sea que venga de la religión o incluso de la ideología, como se dio en los casos del nazismo y el stalinismo.

Habrá que revisar cómo se dio la persecusión de los autores del atentado, incluso su proceso previo. La policía francesa ignoró el aviso remitido el día anterior por los servicios de inteligencia de Argelia, y en el auto abandonado por los hermanos Kouachi aparecieron documentos comprometedores poco esperables para quienes hacen un atentado de esta intensidad. A su vez, los autores no fueron llevados a juicio sino eliminados de inmediato por la fuerza policial, en un procedimiento que recuerda los que describe Foucault que se usaban en tiempos monárquicos para restaurar el lugar del soberano. No se podrá interrogarlos, nada podrá conocerse sobre redes, contactos, financiamiento de los atentados. El intento del otro yihadista que se atrincheró en un mercado judío de París acabó con su vida, pero también con las de cuatro rehenes inocentes; los tomó él como rehenes, pero el mundo desconoce cómo murieron, si antes o durante el tiroteo lanzado por la fuerza policial.

A ello se agrega la figura poco señalada por los medios, del policía que debía participar del proceso represivo y se quitó la vida. Obviamente, no coincidió con los protocolos del procedimiento, y su caso debiera ser investigado y presentado transparentemente a la justicia francesa y a la prensa mundial.


Nuestro Sarmiento entendió civilización y barbarie como polo opuestos en su célebre "Facundo". Más matizada resulta la idea de Walter Benjamin, pensador alemán que estampó: "todo documento de cultura, lo es a la vez de barbarie".

La violencia yihadista propone hoy un durísimo desafío al mundo; es difícil saber cómo enfrentar a quienes, a menudo, están dispuestos a dar su vida en apoyo de sus ideas extremas. Hay que buscar que esa violencia no empañe la vida de nuestras ciudadanías y nuestros pueblos, y esa es una tarea tan difícil como irrenunciable.

Para avanzar en ello, una consideración diferente de lo que son las culturas periféricas se hace imprescindible. Es de lamentar que parte del hoy llamado Estado Islámico haya sido preparado desde Occidente para intentar derrocar al presidente sirio. Es de recordar que Francia lanzó el bombardeo de Libia, y que se permitió que Kadhaffi fuera asesinado por TV ante la vista del mundo, y nadie fuera a juicio por ello (por el contrario, una alta diplomática estadounidense lanzó una risa que se vio en todo el planeta). Los árabes y los negros inmigrantes en Francia, que hablan francés porque sus países fueron colonizados por el país galo, conforman el núcleo más pobre y marginado de ese país, y muchos han visto a sus parientes ser deportados cuando llegaban a la costa en sus frágiles chalupas.


Hoy sentimos el horror, y oponemos discursivamente la cultura de la tolerancia francesa y "occidental", al integrismo del grupo armado que asesinó a los caricaturistas. Pero la misma Francia de la libertad, igualdad y solidaridad, es la que formó a los torturadores de Argelia, precursores de los que tuvimos en la Argentina. La cultura se ha asentado sobre la barbarie, y solo una cultura que no excluya, que no se sostenga en poner a otros en sus antípodas, puede garantizarse la paz y la concordia.

Es que todos podemos compartir la defensa de la libertad de expresión, pero quizá no todos compartamos que una tapa de revista pueda incluirse la hiriente frase "El Corán es una m......". Precisamente un gran logro de la cutura occidental es el llamado relativismo cultural: entender que no todos entienden las cosas como nosotros. Por ello, es mucha nuestra responsabilidad para impedir reacciones destempladas y criminales como las que hoy enlutan a Francia, y con ella a gran parte de la conciencia planetaria.

ARGENTINA / Donde no murió nadie / Escribe: Marta Platía






Lo dijo Ernesto “el Nabo” Barreiro: “En La Perla no murió nadie”. Fue apenas un día después de entregar sin que nadie se lo pidiera una lista con 19 nombres de desaparecidos al Tribunal Oral Federal No 1, que lo juzga por crímenes de lesa humanidad, y de señalar los supuestos lugares donde los enterraron. “No murió nadie”, dijo, y en los oídos de cientos de víctimas –sobrevivientes, familiares y amigos de los desaparecidos– retumbaron los nombres de los suyos. De los que nunca volvieron. de los muertos.

Por ejemplo, el del albañil de Unquillo Justino “el Negro” Honores, que agonizó en plena cuadra de ese campo de concentración en brazos de otro prisionero, Eduardo Porta, que lo cuidó como pudo luego de una fatal mezcla de palos y picana. Era una técnica que practicaba con esmero y delectación Elpidio “Texas” Tejeda, un feroz torturador adiestrado, como Barreiro, en la Escuela de las Américas de Fort Gulik, Panamá. “Este cóctel inutiliza el sistema renal y hace que no puedas orinar, te sale como pasta dental, y sentís la muerte, hasta que finalmente te morís”, describió, entre espasmos de dolor y llanto, el sobreviviente Andrés Remondegui quien, gracias a su “juventud y cuerpo de deportista”, logró escapar a ese final que también mató al doctor Eduardo “Tero” Valverde. El abogado había sido funcionario del gobierno constitucional de Ricardo Obregón Cano. Su esposa María Elena Mercado nunca dejó de buscarlo. El día del golpe, Valverde se presentó “de inmediato” en el Hospital Aeronáutico de la Avenida Colón cuando supo que lo habían reclamado. No tenía nada que ocultar, le había dicho a un colega. “Lo mataron en La Perla en pocas horas”, atestiguó Graciela Olivella. Donde Barreiro dice que no murió nadie.


En esa misma cuadra, en diciembre de 1976, María Luz Mujica de Ruartes volvió a su niñez en una de las agonías más espeluznantes que relataron los sobrevivientes Cecilia Suzzara, Graciela Geuna, Piero Di Monte y Susana Sastre. “Estaba destruida y muy hinchada. Ella en su mente volvió a su niñez y pedía por su mamá. Nos turnábamos para hacer de madre, para acariciarla, acunarla o darla vuelta para que no sufriera tanto. La habían reventado en la tortura. La sacaron medio muerta y nunca más la vimos.” El médico Enrique Fernández Samar, de Buenos Aires, que había sido secuestrado con ella, murió poco después y por el mismo atroz, sistemático tormento.

Teresa “Tina” Meschiatti, una de las sobrevivientes cuyo testimonio es de los que se consideran más completos, ya que fue secuestrada en septiembre de 1976 y la liberaron casi a finales del ’78, fue picaneada en todo el cuerpo, pero especialmente en su zona genital. Le quemaron la vagina y las piernas “dándole máquina”, al punto de que cuando declaró en juicio contó y mostró que le quedaban marcas en las pantorrillas a más de 37 años de la tortura. “Tenía olor a podrido, a carne quemada. No me podía mover. Estaba hinchada y casi no podía respirar, y no sabía que era yo la que despedía ese hedor... En un momento ya no tenía voluntad de vivir.”

Piero Di Monte a su turno, repitió: “¡No es uno el que grita en la tortura, es el cuerpo! ¡Uno ya no puede controlarlo!”. Y señaló directamente a Barreiro como uno de los que lo picanearon a él y a su mujer, Graciela, embarazada de cinco meses en una parrilla en “la terapia intensiva”, como también llamaban los represores a la sala de torturas. Así o “la margarita”, por la forma de la punta de la picana. “Pensé que me moría, que no podría resistir cuando lo vi a Barreiro ir con la picana en la mano a torturar a mi esposa.” ¿Se le notaba el embarazo?, preguntó el fiscal. “Sí, tenía una pancita de cinco meses y un vestido con flores...”.

Di Monte, que se salvó de la muerte por su doble nacionalidad ítalo-argentina –un general con ansias de ser diplomático en Italia decidió atender el pedido de la embajada de ese país–, fue quien dio fe de la insistencia nacionalista de Barreiro en cuanto a los métodos de tortura utilizados: “Decía que no eran ni de los norteamericanos (la Escuela de las Américas, donde él había estudiado); ni de la Doctrina Francesa (de Roger Trinquier, que llegó al país de la mano del brigadier Alcides Aufranc, ya en 1959, al edificio Cóndor). Según él, acá se usaba un método criollo que él mismo había ideado. Barreiro nos puede dar cátedra de tortura. Es un experto en eso”, afirmó. En su banquillo, el represor sonreía y negaba con la cabeza.

Otra víctima que recordó “perfectamente” la cara de Barreiro durante sus tormentos fue Jorge De Breuil. “En el Campo de La Ribera, Barreiro me apaleó, y cuando estaba en el piso, me levantó la venda y me dijo en la cara ‘¿te gustó la orgía de sangre que hicimos con tu hermano?’.” La frase-tortura se refería al fusilamiento en un simulacro de fuga de Gustavo, su hermano menor de sólo 20 años. Una ejecución en la que también mataron a Higinio Toranzo y al abogado Miguel Hugo Vaca Narvaja, de 35 (el padre del actual juez federal No 3 de Córdoba, homónimo de su padre y de su abuelo, también asesinado).

Una mujer destrozada

La brutal matanza de la joven madre Herminia Falik de Vergara, a quien la patota había atrapado en la parada de un ómnibus el mediodía del 24 de diciembre de 1976, y torturaron “de apuro, ya que querían ir a brindar con sus familiares en la Nochebuena”, es una de las heridas más profundas en los recuerdos de quienes lograron salir con vida del campo de concentración. Liliana Callizo no sólo contó en la sala al Tribunal lo que les vio hacer a Barreiro y a sus cómplices, sino que en una inspección ocular en La Perla señaló cada paso del recorrido “a la rastra y de la mano, por el que el Nabo me llevó a la Margarita”. Callizo señaló en la puerta de la sala de tortura –un cuarto pequeño, asfixiante, de techo muy bajo– donde la ubicaron cuando Barreiro le quitó la venda para que viera cómo masacraban a Falik de Vergara. Destacó las mangas “arremangadas” de la camisa del Nabo, su “transpiración” por el trabajo de matar. Y cómo el torturador y ahora miembro de la flamante “comisión” de reos que preside Barreiro, Luis Manzanelli, “con una picana en cada mano se había sentado en la cabecera de la parrilla” –el elástico de cama donde tenían atada desnuda a la víctima– para darle electricidad entre todos y matarla más rápido.

Callizo contó horrorizada que el cuerpo de la chica “se arqueaba y le salían chispas” porque además de las descargas eléctricas, le echaban baldazos de agua. Y que Herminia, a pesar de lo atroz del tormento, no les dijo nada. “Le preguntaban por el marido, dónde estaban sus hijas, y ella sólo gritó mis hijas no, mis hijas no.” Cuando la creyeron muerta, se fueron. La prisionera Servanda “Tita” Buitrago –una enfermera de cuarenta y pico de años a quien habían puesto a servir la comida a los demás cautivos– fue quien la vio morir. “Cuando entré más tarde, todavía estaba atada y viva, pobrecita... Le acaricié la frente y ella me dijo ‘gracias’. Y eso fue lo último antes de morirse... Tan chiquita y agradecida ¡y mirá lo que le habían hecho estos asesinos!”, se condolió casi cuarenta años después en su testimonio por videoconferencia desde el Chaco. “¡Todos torturaban, todos mataban, todos violaban! ¡Era lo único que sabían hacer estos desgraciados!”, acusó la mujer ahora de 86 años. Entre los imputados, hubo alguno que hasta bajó la cabeza ante los insultos. Fue el caso de Exequiel “Rulo” Acosta, quien acostumbraba contarle sus “cuitas” a Tita, la prisionera a la que muchos llaman “la mamá” de La Perla.


Huesitos y batitas

Otro que no se privó de insultarlos fue el arriero José Julián Solanille. “Sinvergüenzas, hijos de mala madre”, los descalificó una y otra vez el único testigo que afirmó haber visto con sus propios ojos a Luciano Benjamín Menéndez “al frente de un pelotón de fusilamiento” que asesinó, al borde de una gigantesca fosa común, a un centenar de jóvenes “atados de pies y manos”. Solanille era empleado del dueño de un campo cercano a La Perla y atravesaba la zona cuidando animales. “Eran todos asesinos, torturadores”, aseguró el hombre que dijo haber contado “más de 200 pozos” de enterramientos clandestinos en el predio de La Perla.

En su testimonio también recordó cuando escuchó por primera vez el apodo de Barreiro. “Fue por boca de la mujer de un paracaidista de apellido Baigorria. Me acuerdo de que el marido tenía un Chevy amarillo. Venían, y este señor dejaba a la señora, que era muy linda, en mi casa. Una vez ella salió al campo con un termo y estaba cerquita de la cárcel (así llamó todo el tiempo al edificio donde se torturaba). Se sentían gritos. Se escuchaban muchos gritos de chicas... Entonces los dos vimos pasar a Barreiro como a unos ocho metros. Ella me dijo entonces ‘ahí va el Nabo. Vas a ver cómo se va a acabar el griterío de las putas esas’.” En la audiencia, Barreiro se rió echando la cabeza atrás como si hubiese escuchado el mejor de los chistes. Pero su mano izquierda lo traicionó: le temblaba hiperkinética, sin parar, sobre la rodilla. El hombre dijo haber escuchado tiros y luego el silencio, como le anunció la mujer.

En La Perla, “donde no murió nadie”, el arriero vio arrojar “los cuerpos de dos chicas desde un helicóptero el 3 de mayo de 1976”. Y en su propia casa, a unos 500 metros del campo de tortura, sintió “el olor a carne quemada de los pozos donde tiraban a la gente. El humo con ese olor espantoso se vino para mi casa. Era insoportable. Mi mujer y mis hijos se quejaban. Era horrible”. En su relato también recordó cuando una perrita que tenía comenzó a llevar a la cucha “huesos chiquitos, cabecitas muy chiquitas...”. Y ahí fue cuando el enorme hombre que es todavía don Solanille, se quebró. Se cubrió los ojos con una de sus manos y sollozó: “Perdónenme Abuelas, pero la perrita traía manitos, bracitos, batitas celestes y rosas...”

–¿Y cómo sabe usted que eran huesos de seres humanos y no de animales? –preguntó el juez Jaime Díaz Gavier.
–Porque soy hombre de campo, señor –respondió con firmeza–. Y sé distinguir cuando son huesos de animal o de cristianos. Y éstos eran de cristianos.

Uno de los tres cómplices de Barreiro en la “comisión para colaborar con la investigación” en este juicio, es Luis “Cogote de violín” Manzanelli. También con veleidades de profesor de historia, como su jefe, varios sobrevivientes lo señalaron como un tipo “que parecía tranquilo y de repente era una máquina de torturar”. Un gendarme llegado desde Orán para testificar, Carlos Beltrán, detalló una escena que sucedió en los descampados de La Perla. “Manzanelli, el del ‘cogote torcido’, me ordenó que le dispara a una pareja. Yo me negué. Le dije que entré a Gendarmería a cuidar las fronteras de mi patria, no a matar gente”. Según Beltrán, enloquecido por la ira, el propio Manzanelli los mató. “Les dio un tiro a cada uno. Primero al muchacho, al que le habían hecho cavar el pozo, y después a la chica que estaba embarazada y tenía una panza como de ocho meses. Fue horrible porque ella volvió a levantarse y él la remató a tiros”, describió espantado. Luego contó cómo los rociaron “con nafta, los quemaron y los taparon con tierra” en la oscuridad de los campos que rodean a La Perla. El muchacho fue echado de la Gendarmería por negarse a cumplir la orden.

El otro integrante, Héctor “Palito” Romero, se hizo “famoso” entre la caterva por su uso del “amansalocos”, como le llamaban al palo que usaba para torturar. Cecilia Suzzara contó cómo “torturó a David Colman en la primera oficina de La Perla. Las paredes –que luego debían limpiar los prisioneros utilizados como mano de obra esclava para todo servicio– quedaron manchadas con su sangre”.

De José Hugo “Quequeque” Herrera, hay –como de casi todos ellos– decenas de crímenes y perversiones que los incriminan. Pero en su caso se destaca el perfil de violador consuetudinario. Liliana Callizo, que fue una de sus víctimas, lo reconoció y señaló sin “ninguna duda” ante el Tribunal.

Los detalles de crímenes y vejámenes que cometieron –y de los que no se arrepienten– laceran lo esencial de la especie humana, y en los dos años que lleva este juicio se han escuchado ya 430 testimonios en 197 audiencias.

En los predios La Perla el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) encontró restos óseos humanos el 21 de octubre pasado. Y siguen encontrando restos. La integrante del equipo Anahí Ginarte le dijo a Página/12 que “es zarandear tierra de los hornos (de cal de la estancia La Ochoa, donde descansaba Menéndez los fines de semana) y encontrar huesos”.

(Diario Página 12, domingo 14 de diciembre de 2014)

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