MENDOZA / Candidatos del FPV con los economistas Paula Español y Alfredo Zaiat / Nota






Los candidatos a legisladores nacionales por el Frente Para la Victoria para las PASO nacionales del 9 de agosto, participaron de la charla “Claves para elegir”, una exposición que tuvo lugar en la sala naranja del espacio cultural Julio Le Parc y contó con la presencia de la subsecretaria de Comercio Exterior de la Nación y el periodista económico, Alfredo Zaiat.

En la actividad organizada por la delegación mendocina de la Confederación Económica Argentina y auspiciada por la fundación El Aleph, estuvieron presentes los candidatos a senadora nacional, Anabel Fernández Sagasti y a diputado nacional, Guillermo Carmona y el titular de la DGE, Sergio Mastrapasqua, además de los mencionados disertantes.

“Creemos que hay que refrescar los conceptos que se están debatiendo respecto de los dos modelos que se van a confrontar en las elecciones, el que viene llevando el oficialismo hace 12 años y el de la oposición, que promete medidas como la eliminación de las retenciones y la devaluación, conceptos que apuntan a la exclusión de los sectores más vulnerables”, señaló Fernández Sagasti.



Durante su intervención, la actual diputada criticó las políticas económicas que la oposición plantea para la vitivinicultura y resaltó la importancia del Estado para el desarrollo de las economías regionales. En el mismo sentido, Guillermo Carmona recordó la visión que el ex presidente Néstor Kirchner tenía sobre la economía y agradeció la presencia de Español y Zaiat, a quien calificó como fuentes fundamentales de consulta e información.

Por su parte, el periodista de Página 12 basó su exposición en los conceptos que propone su último libro Amenazados, el miedo a la economía. “El miedo a la economía es un dispositivo de poder económico que tiene a sus amenazadores, que son los economistas del establishment que van propagando permanentes alertas sobre debacles, futuras crisis, para condicionar los comportamientos de los agentes económicos y de la población en general en función a preservar intereses de los privilegiados y en última instancia para que estos sectores vulnerables defiendas intereses que no son propios”, señaló Zaiat, resumiendo la idea que busca expresar en su nuevo trabajo.

Paula Español fue la encargada de cerrar la charla a través de un análisis enriquecedor de la economía actual en el que desarrollo varios puntos. La importancia del desarrollo de la industria regional y nacional fue uno de los aspectos predominantes durante la interlocución de la subsecretaria de Comercio Exterior, quien recordó que “en 2001 producíamos 100 tractores y hoy 4000”. Además, la funcionaria nacional destacó la apertura comercial argentina más allá “de lo que algunos intentan hacer creer”.

ARGENTINA / ¿Hegemonía K o táctica macrista? / Escribe: Hernán Brienza






Hace exactamente cinco años, en agosto de 2010, en una entrevista que me realizó Iván Schargrodsky –cuando todavía no era la estrella del periodismo joven que es hoy–, respondí, ante la consulta por el juego de la oposición frente a las elecciones de 2011 que “lo bueno de este momento político es que se corren todos por izquierda. La oposición le pide el 82% móvil (al gobierno), ahora va a pedir un decreto de Felicidad compulsiva para todos y el kirchnerismo va a firmar un decreto de Felicidad y alegría compulsiva para todos. Esa competencia por izquierda que se está dando es beneficiosa para el ciudadano medio, porque –culturalmente- se pelean para ver quién puede ofrecer en 2011 mayor cantidad de incentivos. Y ahí hay un cambio cultural, porque la salida del kirchnerismo parecía ser por derecha. (…) Pareciera ser que la preocupación por el bienestar general, entendido en términos económicos, sociales, políticos, culturales, parece estar dentro de la agenda del sector de centroizquierda. No en vano (Hugo) Biolcati se ve obligado a hablar de los pobres; no se refiere a la distribución de la riqueza, porque ahí caería en una propia contradicción. Estoy pensando si en Biolcati mismo no hay también un germen kirchnerista, de tener que hablar de los pobres, porque sino su discurso es absolutamente desestimado. Es interesante el fenómeno que se da: todos están hablando en términos de la agenda kirchnerista”.



La cita no es vana, y a pesar de la autorreferencia, tampoco intenta ser demasiado vanidosa (o, al menos, la utilidad atempera un poco el pecado). Intenta demostrar, que a pesar del lustro transcurrido, a pesar del cambio de personajes, el escenario político no ha cambiado demasiado respecto de aquella época. Es cierto que aquel año 2010, quizás el más parecido por la pasión, el fervor, el enamoramiento político que vivió gran parte de la sociedad, el Bicentenario y la muerte de Néstor Kirchner, es lo más parecido que han vivido las generaciones nacidas con posterioridad a los años setenta al aquel vibrante 1973 y quedará indubitablemente en la historia argentina como el año que vivimos conmovidos. Y también es cierto que 2015 parece un poco más apagado, menos sazonado y con un poco menos de pasión. Pero lo cierto es que lo que ocurrió el domingo a la noche demuestra que el escenario político en términos discursos no se ha movido demasiado.

Me refiero, claro, a las volteretas ideológicas del desorientado Mauricio Macri, casi ex intendente de la Ciudad de Buenos Aires, en el momento en que su delfín, Horacio Rodríguez Larreta, arañaba la victoria frente a Martín Lousteau. “Nos quisieron hacer creer que sólo hay dos alternativas. O privatizar mal como en los '90 o administrar pésimo como en los 2000 y eso es falso”, dijo Macri ante un auditorio todavía entusiasmado. “La Asignación Universal por Hijo es un derecho, no un regalo que alguien dio y otro puede sacar. Vamos a trabajar en el Congreso para que la AUH esté garantizada por una ley”, continuó y la cosa se puso peliaguda entre los asistentes que no sabían si aplaudir, chiflar, ponerse a llorar o afiliarse al Frente para la Victoria.

Con el disfraz kirchnerista (por un par de días, al menos) Macri aseguró que en caso de ganar la Presidencia, “Aerolíneas seguirá siendo estatal, pero bien administrada, e YPF seguirá manejada por el Estado, pero no la YPF que ellos privatizaron y que después confiscaron violando la Constitución”. El acabose se produjo cuando, como lo hace siempre la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, habló de “empoderar al pueblo”: con un tonito de niño bien de prima fila en el colegio exclamó entusiasmado “el poder es de la gente”.

Es decir, Macri comprendió que la batalla cultural está perdida, al menos por ahora. Por esa razón retomó la agenda kirchnerista como ocurrió en los años 2010 y 2011. Rápida, inteligente, irónica, la presidenta Cristina celebró el supuesto cambio del intendente de Buenos Aires y reprochó que lo hayan hecho demasiado tarde y que no hayan votado las leyes que ahora reivindican. Y como no pudo con su genio, remato: “Hasta la oposición ahora nos da la razón. Pero nunca habrán escuchado de mi boca ni de la de mi compañero (por Néstor Kirchner) decir algo por conveniencia electoral”.

El kirchnerismo más emotivo puso el acento en el dedo y comenzó a criticar a Macri por las volteretas ideológicas y discursivas. Lo trató de hipócrita, de oportunista, de falso. Y de esa manera se perdió lo que, realmente, había ocurrido ese domingo a la noche: Macri, el representante mimado de la clase dominante argentina, el líder del “progresismo de derecha”, la esperanza blanca de los poderes reales en la Argentina de Héctor Magnetto, los Mitre, los Rocca, los Lanata y los Carrió, es decir, el más rancio de los conservadorismos, debió sucumbir ante la potencia hegemónica de la cultura política kirchnerista.



No importa si el cambio de Macri es real. Tampoco interesa de si se trata simplemente de una nueva táctica electoralista. Obviamente, la transformación es falsa y, en caso de acceder al gobierno, como su mentor Carlos Menem, hará todo lo contrario a lo que dice. No es eso lo fundamental. Ocurrió otra cosa: el establishment se dio cuenta de que las mayorías, plurales, diversas, contradictorias, no siempre fieles, comparten en gran parte el “catecismo” kirchnerista y que no se puede ni ganar elecciones ni gobernar –Sergio Massa lo sufrió en carne propia en cuanto radicalizó su discurso; Daniel Scioli, con su silenciosa intuición política, lo aprendió rápidamente– sin tener los mandamientos K en las mano.

Lo realmente importante es que el kirchnerismo está ganando la batalla cultural que se propuso llevar adelante en el 2007, cuando Cristina, por entonces candidata presidencial, lo anunció en la tapa de la revista Debates. Y esa batalla cultural fue política, ideológica, pero también y fundamentalmente valorativa. ¿Lo del domingo significa que está ganada esa batalla? Definitivamente, no. Pero marca la posibilidad de que el kirchnerismo –como mejor interpretación del peronismo del siglo XXI- se torne hegemónico en los próximos lustros.

Los poderes reales lo comprendieron. Y eso se nota en que, mientras toleran las maniobras tácticas de Macri, vuelven a usar las armas que mejor conocen para intentar desbaratar los planes de los sectores rebeldes de la clase política y las imaginerías culturales: los golpes mediáticos y económicos. Ya sabemos a qué atenernos. La derecha cree (o sabe) que billetera mata cultura.

(Tiempo Argentino, domingo 26 de julio de 2015)

ARGENTINA / Un debate con Códigos / Escribe: Irina Hauser






A partir de hoy se le dirá “adiós-hasta siempre” al Código Civil que definió y reguló las relaciones entre las personas durante los últimos 145 años y entrará en escena uno nuevo, que se acopla a transformaciones culturales ya imposibles de ignorar y que con el tiempo hará germinar otros cambios igualmente grandes. Para el mundo jurídico, y para la sociedad toda, es un momento trascendental, casi revolucionario, aunque todavía no se note tanto. En los últimos años entró en discusión casi toda la codificación legal del país, no sólo la civil. En marzo también comenzará a funcionar un nuevo Código Procesal Penal que promete una lógica expeditiva hasta ahora inexistente en la persecución de los delitos y una comprensión de los fenómenos criminales en su complejidad. Todavía está latente el debate sobre la reforma del Código Penal, cuyo anteproyecto fue redactado pero boicoteado con una campaña política de sello punitivista, y por eso mismo reveladora de la profundidad de las modificaciones en juego. El Ministerio de Justicia guarda, aun sin presentar en el Congreso, un proyecto de Código contencioso administrativo, que contempla el gran protagonismo estatal, y una propuesta de Código del Trabajo.



Los códigos son leyes-madre, son un sistema, encierran una lógica. Cambiarlos es muy distinto a la aprobación de leyes sueltas y de manera espasmódica ante acontecimientos circunstanciales que pueden llegar a conmover a la sociedad, del estilo de las llamadas Leyes Blumberg, que en 2004 resultaron parches que barrieron con la coherencia en el castigo de determinados delitos. Y así fue como empezó a valer más la propiedad que la vida, por ejemplo. Un código nuevo es el cambio de todo un mecanismo de relojería. En rigor es un cambio de modelo, casi íntegro, que habrá que aprender a volver a usar. La nueva codificación obligará, inexorablemente, a cambiar el contenido curricular en las universidades; a los académicos, juristas, abogados, jueces, fiscales, defensores y todos los miembros del sistema judicial no les quedará otra opción que aggiornarse. Se avecina una etapa de capacitación. Algunos expertos pronostican una jubilación masiva en el fuero civil, el más conservador de todos.

El secretario de Justicia, Julián Alvarez, dice que el Gobierno se puso el objetivo de cambiar los códigos “porque habían quedado vetustos”. “Quisimos consolidar lo que llamamos la codificación del bicentenario. Empezamos por un digesto jurídico, que redujo las 33 mil leyes, la mayoría en desuso, que estaban vigentes, a tres mil. Luego pudimos avanzar en las relaciones privadas y comerciales con el código civil y comercial unificado y luego con las cuestiones procesales penales. Es todo un cambio de paradigma, que parte de entender a las personas y las sociedades de otra modo, con categorías del siglo XXI, no del XIX”, señala. Los códigos nuevos, el Civil y Comercial y el Procesal Penal, fueron aprobados el año pasado, pero su diseño comenzó mucho antes.

n La redacción inicial del Código Civil y Comercial fue encomendada al presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, y la vice, Elena Highton de Nolasco, junto con la ex jueza Aída Kemelmajer de Carlucci. El timón en manos de los jueces supremos le permitió al Gobierno contar con un ámbito de intercambio y negociación con el Poder Judicial y la Corte, en ciertos momentos –desde 2010– en que comenzaba a tambalear la relación, la primavera de grandes fallos cortesanos se debilitaba y el alto tribunal atacaba las reformas tendientes a “democratizar la Justicia”. Hubo idas y vueltas, debates en todos los ámbitos, con organizaciones de mujeres y otros actores sociales, políticos, referentes eclesiásticos, hubo retoques en el texto original, pero finalmente el código se aprobó. Y más allá de algunas cuestiones pendientes (sobre el inicio de la vida y los embriones no implantados) hoy entra en vigencia un cuerpo de nuevas reglas de amplia comprensión de las distintas formas de vida que pueden elegir las personas, de identidad y de familia, deja atrás principios arcaicos y establece regulaciones para impedir conductas abusivas de quienes están en posiciones de poder, por ejemplo, en los contratos, además de contemplar nuevas sociedades comerciales.

Es imposible enumerar aquí todos los cambios, pero algunos de los más sintomáticos se reflejan en el reconocimiento de la autonomía de decisión de las niñas y niños (desde dar el consentimiento para un tratamiento médico, hasta comprar preservativos o salir del país), el concepto de que no hay culpas ni culpables en un divorcio, ni posibilidad de endilgar adulterio, que ya no se habla de “tenencia” de los hijos sino de cuidado, que la filiación no depende de quien aporte el material genético sino de quien tenga la “voluntad procreacional”, que conocer el origen biológico y ciertos datos genéticos vinculados a la salud es un derecho, entre otras tantas cuestiones.

n El Código Procesal Penal había tenido su última modificación en 1992, con los juicios orales y la creación de la Cámara de Casación Penal. Fue una reforma que empezó vieja y fallida en relación con los sistemas acusatorios que comenzaban a regir en todo el mundo, e incluso en provincias argentinas. El esquema que quedó fue el de un sistema con prevalencia de los rasgos inquisitivos, donde los mismos jueces que investigaban tenían el poder de decidir. Luego de años de discusión, y de forcejeo con la corporación judicial (reticentes a perder territorio y cambiar su funcionamiento), así como de idas y vueltas de la dirigencia política acostumbrada a pactar con la estructura vigente, la reforma procesal avanzó, fue aprobada el año pasado en base a viejas propuestas de ONG. Se aplicará desde marzo de 2016 y se supone que no sólo trasladará el poder y la dinámica de las investigaciones a los fiscales (el punto más irritante para los jueces), sino que agilizará los procesos, le dará participación a las víctimas y reducirá de manera drástica todos los trámites burocráticos escritos porque todo funcionará con audiencias orales. Quizá el desafío más grande será para la propia estructura judicial y de fiscales, donde habrá cambios de funciones, que no a todo el mundo agradan.



n El anteproyecto de Código Penal fue elaborado por una comisión presidida por Raúl Zaffaroni e integrada por juristas reconocidos de todo el arco político. Intentó devolverle la lógica perdida con las 900 reformas que se sucedieron tras su creación en 1921. Pero su difusión estuvo atravesada por una campaña política encabezada por Sergio Massa, que intentó instalar la falsa idea que con el equilibrio de penas que se establecía habría menos castigo al delito, y que ofrecer mayores garantías en un proceso penal es sinónimo de impunidad. Partía de otra falacia: que a mayores penas, menos delitos. La propuesta no está archivada sino que en este momento está a estudio de un grupo de universidades consultadas. Zaffaroni explica que “la codificación moderna, la que recepta nuestra Constitución, proviene del iluminismo, del enciclopedismo, es decir, en una ley se hace una suerte de enciclopedia orgánica de una materia, para que su aplicación sea más racional, su comprensión más fácil. Pero en materia penal, el Congreso está violando este principio, porque hay más leyes especiales que disposiciones del código, y porque el código, a fuerza de cientos de reformas, ha perdido la forma orgánica”.

La virulencia con que fue atacada la propuesta de un nuevo Código Penal, que fue la primera que entró en discusión públicamente, es reveladora de la profundidad de los cambios en juego. La pelea por el manejo de las regulaciones, en todos los campos, y en el penal, también son pujas por el dominio y el control social.

(Página 12, sábado 1 de agosto de 2015)

ARGENTINA / Una estafa / Escribe: Luis Bruschtein






El fraude y la mentira se han manifestado como amenazas congénitas del sistema electoral. Están allí, forman parte de los fantasmas y la disputa. Al juez Laureano Durán lo crucificaron por una orden susceptible de favorecer el fraude, que en los hechos era intrascendente. Y el diputado Federico Sturzenegger comentó como algo intrascendente los consejos de Durán Barba para que mintiera en la campaña. La historia permite algunas conclusiones. Como regla general, el voto calificado, los golpes militares y el fraude electoral han sido las herramientas de fuerzas que no tienen respaldo en la sociedad para ganar elecciones democráticas. Como su nombre lo indica, las fuerzas populares no necesitan esos mecanismos porque si no, no serían populares. También como regla general, si tienen respaldo, no necesitan mecanismos no democráticos que lo reemplacen. Sin embargo, los que gobernaron sin respaldo popular se han concebido como padres de la república y la democracia porque es cierto que la democracia efectiva no surgió junto con la declaración de la independencia, sino que se fue construyendo trabajosamente a lo largo de estos dos siglos. Ellos mismos se han conferido así una justificación para transgredir las reglas de la democracia y las formas republicanas con el discutible argumento de defenderlas. El voto calificado fue usado por los conservadores en el siglo XIX, los innumerables golpes militares tuvieron todos ministros de economía de derecha –liberales y neoliberales– y el fraude fue instrumentado por los liberal-conservadores en la Década Infame. En ninguna de esas situaciones las consecuencias fueron a favor de la democracia sino de los grupos concentrados de la economía y sus vínculos internacionales. A pesar de esos antecedentes, son las fuerzas populares que representan democráticamente a las mayorías las acusadas de no ser democráticas y sospechadas de hacer fraude para ganar. Es una contradicción tan evidente que sólo se puede sostener sobre la base de una fuerte hegemonía cultural.



De todos modos, no son absolutas, son reglas generales y no implican garantía de inmunidad para ninguna fuerza, porque pícaros hay en todos lados. Pero la regla general es esa y esa sospecha permanente, que no admite dudas, tendría que apuntar en todo caso para el otro lado.

En los más de treinta años de democracia el fantasma de fraude revoloteó en cada elección, motivó debates y quejas, a veces como advertencia, otras como publicidad, pero después quedaron en la nada. No se puede decir que ninguno de los presidentes haya sido ilegítimo. La denuncia más resonante quizás fue la de 2007, cuando Juan Schiaretti le ganó por poco más del uno por ciento a Luis Juez en Córdoba. Para muchos cordobeses, el fraude existió, pero lo real es que nunca se pudo comprobar. La entonces presidenta del Consejo provincial de la Mujer, recientemente divorciada del gobernador saliente José Manuel de la Sota, era Olga Riutort a quien Juez había acusado de corrupción en el 2001. La denuncia del fraude en la elección de 2007 fue el argumento de Juez para alejarse del gobierno nacional –que poco tenía que ver en esa disputa– y sumarse a la oposición. En el presente, ocho años después de aquellas denuncias, Juez se unió a Riutort para enfrentar a los radicales quienes, paradójicamente, lo llevaban como candidato a senador por una alianza que había cerrado previamente con ellos y con Mauricio Macri y que ahora rompió. Aunque nunca terminó de aclararse para salir del territorio borroso de la sospecha, aquella denuncia de fraude del 2007 tuvo gravitación casi en el origen de esa historia, pero su común denominador y factor principal no está representado por ella sino por las alianzas cambiantes de Juez.

La alianza Cambiemos que impulsa la candidatura de Mauricio Macri había presentado esta semana una denuncia de intento de fraude a raíz de la decisión del juez Laureano Durán de reducir de 50 a 25 boletas de cada partido las que serían llevadas a las escuelas dentro de las urnas. Se calificó esa decisión como una “verdadera vergüenza”, “una canallada” y demás. La Cámara electoral decidió que se volviera atrás y el juez entonces acordó con los representantes de los partidos mantener la cifra en las 50 originales.

Como se trata de las PASO, hay varias boletas de cada partido y por lo tanto entran menos cantidad en las urnas. Se lo dijeron al juez, que entonces dijo que si no entraban 50, que metieran 25. Fue una decisión operativa que no afectaba la cantidad de boletas que llegan a las escuelas, porque la mayoría es aportada por cada partido. La decisión de la Cámara implica que las autoridades electorales llevarán más boletas también por fuera de las urnas. Es una medida práctica que no tiene ninguna connotación fraudulenta. La denuncia fue propagandística. Cuando la Cámara emitió su decisión y el juez la adoptó, solamente tres fuerzas informaron que pondrán 50 boletas: el FpV, el FIT y el MAS. La Alianza Cambiemos, que había hecho escándalo por fraude, ni se dio por aludida, con lo que demostró en los hechos que la denuncia había sido una sobreactuación.

La agitación por la decisión del juez Durán cumplía otras funciones. Fue una forma de alimentar la caza de brujas en la Justicia y de cuestionar a un juez al que atacan por “kirchnerista”. También sirvió para alarmar sobre los “riesgos de fraude” en el sistema electoral nacional, supuestamente evitables con el voto electrónico que comenzó a usarse en la CABA. Pero sobre todo, servía para correr la atención de una zona de desastre para la Alianza Cambiemos, abierta por los asesores económicos de Macri y las revelaciones jocosas de Sturzenegger sobre la nueva política del PRO que diseña el consultor Durán Barba.

Carlos Melconian, José Luis Espert y Miguel Angel Broda actúan un extremismo neoliberal que espanta hasta los mismos empresarios, aunque de esa forma se ganan su confianza porque les demuestran que son más papistas que el papa. Son consultores, necesitan esa confianza porque trabajan para ellos. Nada de lo que digan será en función del país, de la soberanía, o la justicia social sino de los escenarios que más favorezcan al sector más concentrado del capital. En el video parecen tres generales planificando un genocidio. Todas medidas “piantavotos” como que “el ajuste será violento o planificado”, que hay tres millones y medio de jubilados que nunca pagaron y que por lo tanto sobran, o que las paritarias que ordenan la tensión entre capital y trabajo son “fascistas”. Explican lo que justamente en el otro video, Sturzenegger reconoce que Durán Barba le pide que no explique.



Si la derecha dice realmente lo que va a hacer, solamente puede llegar al gobierno por medio de un golpe de Estado como ha sucedido en otras épocas. Nadie puede hacer campaña con las propuestas de Melconian, Espert y Broda que forman parte del “círculo rojo” o círculo de influencia de Macri. Por eso el consultor Durán Barba le dice a Sturzenegger que no diga nunca lo que va a hacer en el gobierno. La mentira está otra vez expuesta. Y causa gracia, no espanto. Se naturaliza que no digan lo que van a hacer, porque si no, no los votan. El ladrón trata de hacer creer que todos roban y como todos mienten, ellos también. Pero no haría falta mentir si lo que plantearan favoreciera a la sociedad. Se miente cuando se quiere ocultar medidas que van a dañar a la gente para favorecer a unos pocos.

La denuncia del fraude, el ataque contra el juez Durán y el nuevo discurso del PRO que reivindica las políticas kirchneristas de soberanía económica y distribución de la riqueza aunque Macri aclara que las mantendrá con más eficiencia y sin corrupción buscan correr la atención del escenario escalofriante que develaron sus asesores económicos. Los legisladores del centroderecha votaron en contra de todas esas medidas progresivas cuando fueron aprobadas por el oficialismo en el Congreso. Se respira un aire tramposo en esa contradicción. Y además Durán Barba les dice que no digan lo que van a hacer. No es jugar en buena ley. Sobre la base de esas dos premisas, se acepta que el macrismo está haciendo una campaña montada en la mentira. Y la mentira es como el voto calificado, como los golpes de Estado o el fraude electoral, no es democracia. Es saludable que haya una derecha o centro derecha democrática. De lo contrario estaría otra vez el riesgo latente de las dictaduras y los golpes de Estado que estos sectores promovían antes. Pero la democracia exige no estafar la soberanía del voto ciudadano, no mentir ni estafar.

(Página 12, sábado 1 de agosto de 2015)

HISTORIA / La rebelión de los judíos / Escribe: Elina Malamud






La primera Gran Guerra había terminado. Las potencias occidentales reacomodaban las fronteras de Europa, se repartían el Oriente ganado al Imperio Otomano y calculaban las reparaciones que exigirían a los vencidos, mientras relojeaban con ojos cautos los grupúsculos armados que se resistían a entregar las armas y que fueron el germen de las repúblicas nacionalistas surgidas en los años veinte al costado oeste de la nueva Rusia.

Fue en esa época que Cyril Zeldman y su marido, Abraham Anilevich, llegaron desde Galitzia a Varsovia, con la mala suerte de que Cyril enfermó de tuberculosis. Así que, por recomendación de su médico, se mudaron a Wyszkow (pronúncielo como pueda), donde los pinos de los bosques cercanos ayudarían a su curación. Y allí vino a nacer, en algún momento de 1919, su hijo Mordejai Anilevich, un niñito flacucho y enclenque, quizá un tantito orejudo aunque nadie mencione el detalle. A la llegada de cada verano Mordejai hundiría, tal vez con delicia, los pies en la suave y fresca caricia de la alfombra de agujas verdes que los pinos dejaban caer en el suelo. Todavía no alcanzaba a oír la barahúnda trágica que produciría en la plaza del mercado cercana uno de los primeros grupos de judíos asesinados por los alemanes, en septiembre de 1939.



De vuelta a Varsovia, los tiempos convulsos y las escaseces económicas que siempre favorecen la xenofobia y la discriminación, la persecución, la confiscación y la expulsión, eran la moneda corriente con la que convivían las minorías en Europa, toda Europa, pero a fines del siglo XIX y durante el XX se hicieron especialmente notables en el Este. La reacción de los judíos más jóvenes fue unirse a organizaciones que resguardaran sus derechos, les permitieran eventualmente defenderse de agresiones aisladas y pogroms o, finalmente, concretar el sueño de migrar a Palestina, proyecto de compleja raigambre, motorizado por intereses entremezclados hacia fines de los ochocientos.

Mordejai Anilevich empezó uniéndose a Betar, la organización sionista fundada por Vladimir Jabotinsky bajo la admonición de Joseph Trumpeldor –voluntario del ejército ruso en la guerra contra Japón y rancio colaborador del ejército inglés en Palestina– quienes fueron, junto con Menajem Beguin, los verdaderos vencedores en la construcción del Estado de Israel, el origen de la derecha sionista. Pero pronto entendió que ese no era su lugar, por lo que decidió integrarse a los judíos socialistas de Hashomer Hatzair, en hebreo “el guardián de la colina”. Ellos lo vieron crecer como líder cuando avanzaban los años treinta, ya convertido en un muchachón fuerte y atrevido, decidido y atlético según lo pintan la mayoría de los escritos que circulan sobre su vida, en general profundamente pro sionistas y rabiosamente antisoviéticos.

Y llegó el año 1939... La primera intención de Mordejai Anilevich ante la invasión nazi fue buscar alguna forma de salvación para su gente, ante la imposibilidad evidente de que el ejército polaco la detuviera. De manera que se dirigió con un grupo de compañeros hacia Rumania para abrir una vía por la que pudieran escapar a Palestina. Vano intento. Ya todos los caminos estaban cerrados para los judíos. Retornarían al ghetto.

Nacida en el norte de la península itálica, la palabra ghetto podría ser, entre tantas otras opciones, una reducción del borghetto, el pequeño burgo, el barrio de la ciudad donde se recluía a los judíos, cuyas puertas se cerraban de noche, especialmente a partir del siglo XVI cuando empezaron a llegar en masa, expulsados de España y de los territorios que Aragón dominaba en el sur de Italia. La segunda Gran Guerra le agregaría evocaciones diferentes. Cuando los alemanes llegaron a Varsovia revivieron la antigua idea del ghetto.



En medio de la tragedia, el submundo de la supervivencia hacía espacio al desarrollo de las más pequeñas o más profundas miserias humanas de los que sólo vivían el presente de una salvación diaria comerciando desde una papa hasta la vida de los otros, al precio de su propia dignidad. El Consejo Judío, los policías judíos que por un lado harían la vista gorda ante los cotidianos subterfugios que permitían la supervivencia, por el otro se dedicarían a cazar incautos para cumplir con la cuota de piezas humanas que debían entregar en el Umschlagplatz, primera estación en el camino al campo de exterminio de Treblinka, malandanza que les permitía un día más en el mundo de los vivos y el olvido intencional de la inevitable realidad de que todos, y ellos mismos, estaban destinados a dejar de ser. Ya había quedado claro que quien no moría en la calle por una bala o por hambre terminaba en los campos de la muerte.

Mordejai Anilevich y su novia, Mila Fuchrer, en cambio, volvieron a Varsovia expresamente para quedarse en el ghetto. Iban a instalar la idea de resistir en grupo, sin dejar de estudiar y aprender, alegando en publicaciones clandestinas, negándose a responder a los llamados para presentarse a trabajar. A resistir por las armas, manteniendo el contacto con otros grupos insurgentes, que los hubo en esa larga guerra. Llamó a recluirse en escondrijos, en bunkers, en cloacas. Después de la deportación masiva de 1942 se unieron al grupo judío de combate conocido como ZOB, la Organizacja Bojowa. Cuando en enero de 1943 los alemanes intentaron un nuevo traslado de 30.000 judíos del ghetto, los guerrilleros salieron de sus bunkers, se mezclaron con el rebaño y atacaron a los alemanes empuñando las ralas armas que les había provisto la resistencia polaca, rescatando a varios miles que pudieron huir. Era un triunfo magro, pero se trataba de la lucha que daba sentido a lo que les quedaba por vivir.

Yo nunca pensé en dedicarme a la historia de la Europa Oriental ni en ser referente de la cultura judía porque me crié en un barrio de Avellaneda, jugando en la calle con mis amigos de la cuadra, hijos y nietos de gallegos, tanos y catalanes, también de algún judío ruso o polaco y junto a mi vecina armenia, a quien recuerdo contándome en su media lengua, con ojos todavía cuajados de espanto, cómo había sido el primer aniquilamiento programado del siglo XX, que su pueblo sufrió a manos de los turcos –y cuyos cien años se recuerdan también en este mes de abril– mientras juntaba las hojas más tiernas de la parra que crecía en el patio de mi casa para cocinar su tolma. Pero un día descubrí que en la misma fecha en que yo celebraba mi fiesta de cumpleaños el mundo de la posguerra recordaba a Mordejai Anilevich liderando a los judíos del Ghetto de Varsovia en su rebelión desesperada.

El 19 de abril, había sido noche de Pesaj, de Pascua judía, en el año 1943. Ese día los alemanes prepararon su furioso contraataque, la última deportación de los 30.000 judíos –de los quizá 400.000 que habían sabido ser– que aún quedaban en las calles semivacías del ghetto, pero se encontraron con la fiera resistencia de la guerrilla urbana judía que atacaba desde los bunkers y desde las casas donde ya no vivía nadie, hasta que los invasores decidieron incendiar los edificios y ya los combatientes no tuvieron escape. Por eso, cada celebración de mi cumpleaños convive, lado a lado, con la rememoración del levantamiento y no puedo dejar de rendirles mi homenaje público o privado. Después, el 8 de mayo de aquel año, murieron en su refugio de la calle Mila 18, diz que suicidados, Mordejai Anilevich, Mila Fuchrer y otros líderes de la ZOB. El 16 de mayo ya todo había terminado...



En un extracto de la que se supone su última carta, dice el joven Mordejai Anilevich, que sólo tenía en ese momento veinticuatro años: “Es imposible poner en palabras lo que hemos pasado. Una cosa es clara, lo que aconteció excedió nuestros sueños más osados. Es imposible describir las condiciones en que viven los judíos del ghetto. Sólo unos pocos podrían mantenerse firmes. El resto morirá tarde o temprano. Su destino está decidido”. “Gracias a nuestro transmisor escuchamos un maravilloso reportaje sobre nuestro combate en la radio Shavit. El ser recordados más allá de las murallas del ghetto nos alienta en la lucha. Que la paz sea contigo, amigo. Quizá nos volvamos a encontrar.”

Al rescatar esta historia no dudo de que también estarán conmemorando este 19 de abril los otros judíos, los sobrevivientes vergonzantes de las matanzas de la Segunda Guerra: Benjamin Netanyahu, Avigdor Lieberman y esa sociedad que mayoritariamente les renueva el poder, todos ellos negadores del genocidio palestino; Paul Singer y la bandada híbrida de halcones y buitres que lo acompaña; el pobre desgraciado de Alberto Nisman, sucumbiendo a sus veleidades y toda la cohorte de banqueros, empresarios y altos cargos de nuestras instituciones republicanas, judíos y gentiles, que cada año vienen a sentarse sobre los escombros de la AMIA y de la Embajada de Israel, con la esperanza de alargar infinitamente los tiempos de la Justicia.

(Página 12, domingo 19 de abril de 2015)

INTERNACIONAL / Se reaviva la campaña sucia contra Lula / Escribe: Darío Pignotti






Desde Brasilia

Carpetas vacías. En diciembre de 1989 las intenciones de voto del candidato Luiz Inácio Lula da Silva crecían sostenidamente mientras se estacionaban las del favorito Fernando Collor de Melo, finalmente electo presidente gracias al auxilio prestado por la corporación de medios Globo. Había que desconstruir la imagen, o mejor la legitimidad, de Lula a través de noticias tramposas y el montaje del debate final en un estudio televisivo al que Collor llegó con una voluminosa carpeta en la que aseguró había pruebas irrefutables de los ilícitos cometidos por su rival. Veintiún años después el ex director de Globo reconoció haber ideado el espectáculo de Collor posando de justiciero ante cámaras con un portafolio lleno de papeles en blanco.



Estudios posteriores coincidieron en que ese fraude electrónico, complementado por una reedición del debate de los candidatos igualmente tendenciosa, revirtió la curva de aprobación ascendente de Lula que tres días más tarde, el 17 de diciembre de 1989, sufriría su primera derrota presidencial ante Globo, la única fuerza política que sobrevivió impune a los 21 años de dictadura, obstruyó la transición democrática (censurando las movilizaciones masivas por elecciones directas), y se prolongó como partido hegemónico hasta la actualidad.

Hace dos semanas un fiscal subrogante, sin mayor currículum académico y una foja de servicios judiciales en la que sobresalen las 245 amonestaciones por desempeño negligente y/o demorado, abrió un “Proceso de Investigación Criminal” en tiempo record contra Lula, a quien sospecha incurso en el delito de “tráfico de influencias internacional”.

El funcionario suplente conocido por su velocidad de tortuga en la comarca judicial de Brasilia (integrada por varios procuradores y jueces antilulistas) inició el procedimiento investigativo atropellando el plazo previsto por la fiscal titular que expiraba en septiembre.

Y lo hizo basado en artículos publicados por el grupo Globo en los que se asociaban los viajes de Lula al exterior entre 2011 y 2014 con presuntas maniobras dolosas a favor de la constructora Odebrecht, con actuación en varios países y desde hace décadas favorecida por las gestiones de gobernantes civiles y militares.

En un artículo ilustrado con la imagen de Lula con gesto intrigante la revista Epoca lo define como un “operador” de las empresas constructoras y asocia, sin nexo documental ni testimonial, su agenda internacional con el tráfico de influencias.

El semanario de Globo muestra facsímiles que confirman los viajes, lo cual es redundante porque éstos fueron públicos, y se soslaya que el grueso de los mismos no se realizaron a instancias de Odebrecht. Para completar la desinformación, la nota elude explicar debidamente que varios de esos periplos en el extranjero fueron para recibir premios y doctorados honoris causa en España, Estados Unidos y México o mantener reuniones con ex presidentes, como lo hizo dos veces con Bill Clinton.

Quien haya leído y releído los casi 20.000 caracteres del cuerpo central de ese reportaje publicado el 30 de abril pasado y citado por el fiscal para fundamentar sus sospechas llegará a la conclusión de que contiene tantos indicios contra Lula como los que guardaban las carpetas vacías que llevaron a la presidencia a la dupla Collor-Globo en 1989.

La nada informativa aportada por Globo en esa y otras materias similares se convertiría en escándalo mundial en cuestión de horas: agencias internacionales y cadenas televisivas globales replicaron la noticia de que Lula estaría envuelto en una trama sospechosa. La bola de nieve se agigantó con el correr de las semanas y aquella noticia hueca inspiró análisis sesudos, especialmente en la prensa anglosajona, y más aún en los medios financieros anglosajones como el Financial Times, que la semana pasada escribió un editorial sobre la “película de terror” de un Brasil que se hunde en la corrupción y sólo se salvará con un plan de ajuste ejemplar. ¿Acaso como el impuesto a Grecia? Posiblemente sí.

Por cierto las tesis neoliberales al extremo del Financial Times son tomadas como propias por Globo para lo que imagina como un futuro próximo post Lula y post Dilma Rousseff, a la que quieren fuera del Planalto a pesar de la política ortodoxa de su ministro de Hacienda Joaquim Levy, que antes fue funcionario del FMI y del banco privado Bradesco.

La urgencia del grupo mediático más concentrado de América latina por dar vuelta la página de la era “lulopetista” se resumió la semana pasada en un artículo de opinión titulado “Sin tiempo” con argumentos a favor de una salida anticipada de Dilma y la continuidad del ortodoxo ministro Levy en una gestión post golpe institucional.

Como los nazis

Pocos periodistas conocen como Tereza Cruvinel la lógica política de Globo, empresa de la que se fue luego de trabajar durante más de una década como panoramista política. Cruvinel asegura que el plan editorial para acabar con el capital simbólico y político de Lula tiene un capítulo crucial con su llegada al poder en 2003.

“Esta novela comenzó a ser esbozada desde 2003 y ahora comienza a tomar forma. En el epílogo deseado por sus autores Lula sale de la historia, lugar al que tiene derecho por su trayectoria, y termina vergonzosamente como un procesado (la Justicia lo declara), inelegible, y así el pueblo no repite la osadía de volver a elegir a alguien que salió de la pobreza y la clase trabajadora”, razona Cruvinel.

Lula respondió el viernes ante las estocadas de Globo en colusión con fiscales y partidos de derecha. “Tengo la impresión de que lo que vemos en la televisión se parece a los nazis criminalizando al pueblo judío, a los romanos criminalizando a los cristianos. Estoy cansado de ver este tipo de criminalización contra las izquierdas”, dijo.

Colorado de indignación enalteció la honestidad de Dilma, calumniada a diario con insinuaciones sin pruebas, al hablar en un acto con sindicalistas en el cordón industrial de San Pablo. Poniéndose el overol de militante el ex presidente recorre Brasil denunciando el intento de golpe blanco contra Dilma, reivindicando la política económica distribucionista de los gobiernos petistas así como de la continuidad de la política externa latinoamericanista.



A pesar de las campañas en su contra ha mantenido una agenda de encuentros internacionales que en los últimos meses incluyó a los presidentes Evo Morales y Cristina Fernández, el secretario general de Unasur Ernesto Samper y el titular del Parlamento venezolano Diosdado Cabello, encuentro ocurrido poco antes de que una misión de senadores opositores brasileños viajara a Venezuela para encontrarse con los referentes golpistas.

Lula es el único sobreviviente de la troika sudamericana, junto a Néstor Kirchner y Hugo Chávez, que en 2005 frenó el proyecto de “anexión” del ALCA plantando cara a George Walker Bush cuando éste desembarcó en Mar del Plata creyendo que nadie se le atrevería. Tenía como ladero al corpulento presidente mexicano Vicente Fox que se reveló un enano político de torpeza diplomática impar.

El eventual retorno del líder petista en las elecciones de 2018 es una hipótesis contra la que trabaja la familia Marinho, dueña de Globo, y sus socios políticos locales. Ese bloque contrario al eventual regreso de Lula en 2018 posiblemente cuenta com el aval de grupos de interés extranjeros, “probablemente norteamericanos”, comprometidos con la restauración de un proyecto de libre mercado hemisférico, comentó a este diario el jefe del bloque de diputados del PT, Siba Machado.

(Página 12, domingo 26 de julio de 2015)

CANCION / Para el pueblo lo que es del pueblo / Escribe: Piero






En el año 1976, el músico por cuestiones políticas debe trasladarse a Italia y luego hacia España, en donde logra comprar "El Molino" y una pequeña chacra, y luego regresa a la Argentina en 1981. En este mismo año llega al mercado musical su cuarto disco llamado "Calor Humano", el cual tiene su grabación en el Teatro Fénix. Este disco lo promociona en todo el país, y es en esa gira promocional que Piero compra un campo en Los Cardales y ahí mismo crea su propia fundación llamada "Buenas Ondas", la cual hoy en día sostiene con emprendimientos relacionados con la niñez. Con este proyecto comprometedor, el cantautor se aleja de los escenarios.

Al llegar el año 2000, luego de doce años lejos de presentaciones, retoma su oficio de cantautor y al año siguiente presenta "Canciones Blindadas, su nuevo trabajo discográfico que consta de una recopilación de nuevas y viejas versiones.

En los siguientes años, Piero se ha ocupado con varias giras por países de América.


Libertad era un asunto
Mal manejado por tres
Libertad era almirante
general o brigadier.

Para el pueblo Lo que es del pueblo
Porque el pueblo se lo ganó
Para el pueblo lo que es del pueblo
Para el pueblo liberación.

Comer bien era muy raro
Comer poco era normal
Comer era subversivo
Para el señor militar

Para el pueblo Lo que es del pueblo
Porque el pueblo se lo ganó
Para el pueblo lo que es del pueblo
Para el pueblo liberación.

Era un acto de violencia
La alegría popular
El pueblo tiene paciencia
Dijo un señor general

Para el pueblo Lo que es del pueblo
Porque el pueblo se lo ganó
Para el pueblo lo que es del pueblo
Para el pueblo liberación.

Estudiar era un pecado
Clandestino era saber
Porque cuando el pueblo sabe
No lo engaña un brigadier

Para el pueblo Lo que es del pueblo
Porque el pueblo se lo ganó
Para el pueblo lo que es del pueblo
Para el pueblo liberación.

Prohibiremos la esperanza
Y prohibido está nacer
Hablado: No será mucho almirante
No faltaba más coronel

Para el pueblo Lo que es del pueblo
Porque el pueblo se lo ganó
Para el pueblo lo que es del pueblo
Para el pueblo liberación.

Y al país lo remataron
Y lo remataron mal
Lo partieron en pedazos
Y ahora hay que volverlo a armar

Para el pueblo Lo que es del pueblo
Porque el pueblo se lo ganó
Para el pueblo lo que es del pueblo
Para el pueblo liberación.

Y ahora el pueblo está en la calle
A cuidar y a defender
Esta patria que ganamos
Liberada debe ser

Para el pueblo Lo que es del pueblo
Porque el pueblo se lo ganó
Para el pueblo lo que es del pueblo
Para el pueblo liberación.

VIDEO / Cristina lanza el plan PROGRESAR






Hoy PROYECTARIO te invita a compartir el discurso que dio la Presidenta el 22 de enero pasado en Buenos Aires.

Allí Cristina anunció por cadena nacional la puesta en marcha del plan Pro.Gre.Sar. Lo hizo en Casa de Gobierno con la presencia de los miembros del gabinete nacional y frente a dirigentes sociales, sindicalistas, religiosos y militantes.

"Pro.Gre.Sar es un programa de respaldo a estudiantes de la República Argentina", indicó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner desde el Salón Mujeres Argentinas del Bicentenario en un discurso que se transmitió por cadena nacional y que fue presenciado por una multitud.


ARGENTINA / Recuerdos de provincias y de campañas / Escribe: Mario Wainfeld






Primarias o internas hay en muchos países. Sistema de doble vuelta electoral también. Es, en cambio, infrecuente que se combinen Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) con presidenciales que se dirimen con ballottage. Así lo explicó el politólogo Mario Riorda días atrás en Radio Nacional. Uruguay es un ejemplo similar, con una diferencia estimable: su ballottage es el clásico que exige para ganar el cincuenta por ciento más uno de los votos. El régimen creado por la Constitución de 1994 es más enrevesado, pues permite que un candidato gane en primera vuelta con el 45 por ciento de los sufragios y en ciertas condiciones hasta con el 40.

Las PASO se experimentaron, antes que en la Nación, a nivel provincial en Santa Fe, donde reemplazaron a un sistema avieso, concebido para favorecer al peronismo local. Airearon al sistema, posibilitaron que el socialismo desplazara al PJ y hubiera alternancia. En esa provincia el gobernador se elige a vuelta única, primando aquél que logra la primera minoría.



Las PASO nacionales tienen, opina este cronista, bastantes más virtudes que defectos aunque no consiguen “sanear” la rareza de la regla constitucional construida para robustecer al bipartidismo peronista-radical que signó a la Constituyente del ’94.

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Dos legales y una yapa: Faltan dos semanas para las PASO, que tienen dos efectos fijados por ley y uno no menos rotundo determinado por la lógica política.

En lo legal, las Primarias fungen de eliminatorias. Quedan afuera, para las elecciones generales, los que no consiguen un porcentaje mínimo (“piso”) de votos. Y, desde ya, los que pierden las internas de su partido o coalición. Ampliaremos, líneas abajo.

La otra consecuencia es sociológica, digámosle. El veredicto del padrón nacional es conocido por la ciudadanía en pleno. Se trata de una información amplia e irrefutable. Suele comentarse que las PASO son como una gran encuesta... es un elogio ditirámbico e inmerecido a las encuestas. Votar es cualitativamente distinto a responder a un sondeo: un veredicto de la totalidad del padrón no merece ser cotejado con la mejor encuesta (sería faltarle el respeto). Con esos datos, los ciudadanos tienen la posibilidad de repensar cómo usarán el voto en octubre, eventualmente “moverlo” táctica o útilmente. Saben las preferencias de sus compatriotas, se les da una oportunidad de repensar con ese dato en la cabeza.

Si lo harán o no depende de numerosas variables. En 2011 las PASO –antes que como megainformación– valieron como un adelanto inesperado de la primera vuelta que resultó casi un trámite ratificatorio de la reelección de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

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Predecir y contener: Las PASO fueron predictivas de las nacionales en 2011. También, en alta proporción, en la seguidilla de votaciones provinciales de este año. El puntero en las PASO se alzó con la gobernación en Salta, Mendoza y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Santa Fe fue la excepción, aunque debe resaltarse que fueron mínimas las diferencias con las que Miguel del Sel (PRO) triunfó en las primarias y con las que el socialista Miguel Lifschtiz revirtió el resultado quedándose con el ejecutivo provincial.

De cualquier forma, Del Sel corroboró otra tendencia: mantuvo los votos obtenidos en las PASO. Mejor dicho, subió un cachito: algo menos de 50.000 votos sobre 536.000. No es mucho avance, pero es sumar.

También sucedió en Salta y Mendoza. Los gobernadores electos mejoraron el acumulado de las primarias.

Entre los porteños es difícil hacer la cuenta porque Horacio Rodríguez Larreta dividió los apoyos PRO con Gabriela Michetti. En la primera vuelta, totalizó algo menos que la suma de ambos. De nuevo: conservó el grueso de las adhesiones y añadió un puñadito de votos entre la primera y la segunda vuelta.

Fueron llamativos los ascensos de Martín Lousteau (ECO en la CABA) y Omar Perotti (Frente para la Victoria en Santa Fe) en la instancia decisiva pero no les bastaron para desplazar a los que prevalecieron en las PASO.

La fidelización del voto a ganador es, pues, conspicua. Como toda regla empírica no tiene validez universal y puede ser refutada por los hechos en otro momento y lugar. Pero no deja de ser una señal interesante para atisbar el futuro, cuando se tengan cifras certeras en mano.

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Trascender al piso: En la compulsa nacional se eligen fórmulas presidenciales (a padrón único), de diputados en cada una de las provincias y de senadores en ocho.

Hay simultáneamente PASO para cargos provinciales, en once distritos, abarcando a Buenos Aires, el más gravitante.

Así dicho, los pobladores de territorios que ya eligieron autoridades propias o los que no acuden a las PASO tendrán dos o tres categorías de boletas.

Los que son convocados asimismo a nivel local encontrarán en el cuarto oscuro una cantidad sensiblemente mayor. Se añaden las de gobernadores, parlamentarios provinciales, intendentes, concejales solo para empezar. Es una formidable instancia participativa y, si se nos deja bromear apenas, un incentivo a las industrias gráfica y del papel que vienen bien mientras se insinúa una reactivación económica.



Pugnan por la presidencia trece candidatos, enrolados en nueve partidos o coaliciones. Esto es, cuatro serán eliminados en las internas sí o sí. El máximo de presidenciables será, entonces, nueve a condición de superar el 1,5 por ciento de votos.

Hay cuatro fuerzas que parecen estar bien por arriba del piso: el Frente para la Victoria (FpV), Cambiemos (PRO, UCR y Coalición Cívica), UNA (Frente Renovador y delasotismo), el Frente Progresista de Margarita Stolbizer. El Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) salteó esa valla con anterioridad, se tiene lógica fe.

Los otros aspirantes son Víctor De Gennaro, Manuela Castañeira del MAS, Alejandro Bodart (Nueva Izquierda) y Adolfo Rodríguez Saá. Tendrán que remarla para superar el umbral. Alguno, es el caso de Bodart en sus spots, interpela a los ciudadanos, aun a los que no son “del palo” para que le den una manito para participar.

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Eliminatorias o lista única: Entre nueve competidores, son tres los que van a internas por la boleta presidencial.

- Cambiemos, donde se enfrentan Mauricio Macri (PRO), Ernesto Sanz (UCR) y Elisa Carrió (CC).

- UNA, que enfrenta a Sergio Massa con José Manuel de la Sota.

- El FIT, en el que confrontan Jorge Altamira con Nicolás del Caño.

Sus adherentes ensalzan esa decisión y la colocan como una referencia ética positiva, en particular para cuestionar al FpV, que va con candidato único, Daniel Scioli.

Mocionar lista única o competir entre varias es una decisión táctica, política, que está legalmente admitida. Desde ya es discutible y los ciudadanos pueden expresarse críticamente con su palabra o migrando a otras fuerzas. Elevar esa opción a paradigma moral repite un sesgo fastidioso de las polémicas públicas nativas: indignarse como método, transformar cualquier debate en un dilema ético.

Cuando “todo” se describe como imperativo moral, la acción política cede terreno. La politóloga Chantal Mouffe explica bien que la política democrática es agonística, competitiva, lo que puede hacerse con fervor y hasta fiereza. Pero siempre reconociendo un espacio común en el que “el otro” es adversario y no enemigo: lo enfrento aunque sabemos que tenemos una identidad común. Lo moral divide aguas: el que se aparta no merece ser reconocido porque no es diferente sino indigno: los valores no son negociables ni renunciables.

En este caso, too much. Sobre todo porque la mayoría de las fórmulas va en lista única. Hay otra referencia soslayada que robustece el argumento. Los paladines de la competencia como base de la democracia apelan a la lista única en elecciones provinciales. Estas son, por esencia, tan valiosas y democráticas como las generales.

Los roles cambian en Buenos Aires. El FpV tiene dos precandidatos a gobernador: Julián Domínguez y Aníbal Fernández. Cambiemos opta por el unicato con María Eugenia Vidal. El FR propone a Felipe Solá como exclusivo candidato. El radicalismo mendocino se alzó con la gobernación con una lista de unidad pluripartidaria. Cada cual atiende su juego o elige su propia aventura, a veces mestizando criterios.

Cada táctica conlleva premisas, beneficios, riesgos y déficits. Todas las herramientas y manejos electorales, supone este cronista, merecen ser debatidos en el futuro próximo para mejorar la calidad del sistema. También sucede con la boleta electrónica o la única, a las que este escriba cuestiona.

Las argumentaciones son válidas y si se polemiza es porque se cree en la importancia del temario. La calidad de la controversia, por ahí, se elevaría si se le quita arrogancia y sectarismo. Y se le añaden lecturas informadas. La valoración es omnipresente e irrenunciable, también debería serlo la admisión de otras lógicas o ideologías, con perdón de la palabra.

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“La provincia”: Todos los presidentes electos desde 1983 ganaron en la provincia de Buenos Aires. Cerca del 40 por ciento de los electores vota allí. La regla se corroboró siempre y, en general, el total bonaerense se asemejó bastante al nacional sin calcarlo. Subrayamos de nuevo, para lectores minuciosos: nos referimos a las presidenciales. Fernando de la Rúa venció en 1999 a Eduardo Duhalde en pagos bonaerenses aunque el compañero peronista Carlos Ruckauf se adjudicó la gobernación.

Dicho de otro modo, en relación con cálculos o proyecciones. Si Scioli, que es el aspirante mejor posicionado según la encuestas, pretende evitar la segunda vuelta para llegar a la Casa Rosada, deberá obtener en “la provincia” algo así como el 40 por ciento de los sufragios o el 45 si quiere andar más tranqui.

Buenos Aires será central, como siempre. En esta ocasión hay una característica coyuntural novedosa: es el potencial del Frente Renovador de Massa, que en 2013 se hizo muy fuerte en ese suelo.

Es improbable que reitere su desempeño, pero tal vez pueda disputar mejor el segundo lugar contra PRO en ese suelo afín. La chirle candidatura de Vidal versus la más sólida de Solá pueden contribuir en cierta dosis.

Las mejores barajas de Macri siguen fincadas en la CABA (donde es factible que logre su mejor porcentual comparativo), Santa Fe y Córdoba. Si teclea ahí, sería game over. Si sólo prosperara allí, pinta que sería poco.

Pronunciamientos previos y sensación térmica contribuyen a imaginar una distribución geográfica y social dispar del voto. El FpV se hace fuerte entre los trabajadores más humildes, en los conurbanos, el NOA y el NEA. Sus adversarios suelen tener más arraigo en las provincias de la “zona centro” (Córdoba, Santa Fe, la CABA), en las clases medias-altas y en muchas ciudades grandes, aunque no en todas.

Desde la recuperación democrática siempre se llegó a la presidencia aupado por un apoyo policlasista. Así que el FpV deberá crecer en los estratos sociales medios para arriba (algo que logró con creces en 2005, 2007 y 2011) y sus rivales procurarse el favor de los argentinos de estamentos sociales bajos o medio-bajos.

Algo de eso debió pispear Mauricio Macri cuando pegó su viraje discursivo, la gran nueva de la semana tras el resultado en la CABA, esa victoria que le supo a acíbar.

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Lo que vio Mauricio: Hace añares el senador Carlos Reutemann se apeó de una promisoria candidatura a presidente alegando que había visto algo que lo disuadió. La elocuencia dista de ser una de las virtudes de “Lole”, quien no se explayó más. Se tejieron muchas hipótesis conspirativas sobre el punto, algunas rondaron la vida privada. Sin saberlo del todo, este cronista cree que lo que vio Reutemann era la imposibilidad de gobernar el país en 2003 con su ideología y su programa, demasiado parecido al del menemismo y al de la Alianza. La crisis social, las reacciones populares y la represión podían ser consecuencias cantadas. No quería terminar como De la Rúa o Duhalde... ni se le pasó por la cabeza gobernar como lo haría el presidente Néstor Kirchner.

Quién sabe, en una de esas Macri empieza a leer un contexto similar. No hay en la Argentina un clima de opinión antikirchnerista ni un ansia de cambio copernicano, a derecha por más datos.

Muchas de las reformas introducidas desde 2003 son conquistas. Será peliagudo despojar de derechos a sus titulares. Prometer revertirlos podría ser un flojo programa PROselitista. Lejos está de ser chocante que Macri o sus asesores se percaten, pero sí lo es que cambie de discurso ciento ochenta grados en cuestión de minutos.

Otro aspecto, acaso no tan trillado, es que si el macrismo ganara lo haría con escaso poder institucional: lejos de la primera minoría en ambas Cámaras del Congreso, apenas con un gobernador de su partido. En un subcontinente convulsionado no es un buen prospecto de gobernabilidad quedar a tiro de juicio político: la presidenta brasileña Dilma Rousseff podría chimentarle al respecto.

Tener lucidez para entender lo evidente no embellece el salto al vacío que pegó Macri. Su resultado práctico se medirá en las urnas: en su momento no logró persuadir ni a la azorada tropa propia que estaba en su acto postelectoral.

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Acaso sin quererlo o sin desearlo Macri se metamorfoseó en una variante nacional de Lousteau. Alguien que cuestiona al oficialismo sin aducir diferencias sensibles ideológicas o de proyecto. La oferta es gestionar mejor “lo que hay”. A diferencia del candidato de ECO, Macri no es sincero. Otro es el mandato que lleva, otras tareas le piden los poderes fácticos.



Los medios dominantes zurraron al jefe de Gobierno durante varios días, alelados. El agua retomó su cauce en contados días. La Sociedad Rural extrovirtió su apoyo sin ambages a “la opo”, en la tradicional “fiesta” que se celebra en un predio currado al Estado. Ayer Clarín le hizo un reportaje colmado de pases-gol... el diario más denuncista del país suprimió toda alusión al procesamiento del candidato PRO.

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Spots y cercanías: Los spots publicitarios se reparten en los medios audiovisuales. Como la radio y la tele no son el Agora, su recepción no será universal y uniforme. Oyentes o televidentes recibirán la oferta de modo aleatorio y dispar signado por sus preferencias como público y por los devaneos del zapping.

Las campañas se despliegan en todo momento en la sociedad de masas. Esta etapa institucional es funcional, todo modo: ayuda a visibilizar protagonistas, insinuar propuestas, pedir el voto con mejores modos o a través del miedo.

El establishment interviene con un haz de recursos capciosos, se lo nota nerviosho.

Las votaciones serán la expresión genuina de la voluntad popular. Las operaciones o movidas de los poderes fácticos quizá formen parte del escenario que en dos semanas cobrará forma más precisa.

(Página 12, domingo 26 de julio de 2015)

ARGENTINA / El caso contra Alemann / Escribe: Alejandra Dandan






Los alegatos por los crímenes de la Escuela de Mecánica de la Armada comenzaron a trabajar el rol de los civiles. Juan Alemann es uno de los dos civiles juzgados en este juicio. Mientras era secretario de Hacienda del ministro José Alfredo Martínez de Hoz entró en el centro clandestino a buscar información sobre un atentado que le habían realizado. A fuerza de tormentos buscó datos sometiendo a un prisionero que la patota le puso a disposición. El ex funcionario, que sigue en libertad tal vez por no vestir uniforme, fue reconocido en la ESMA por varios sobrevivientes.

Alemann no está imputado por apropiación de niños, pero la fiscalía trajo a la audiencia el tema al rescatar una entrevista que, sin embargo, permite ver las oscuridades de su alma. “Hubo 200 y pico de casos de mujeres que tuvieron hijos en cautiverio y después las liquidaron –dice Alemann en ese texto–. De esos, unos 200 los entregaron a los jueces y quedaron menos de 30 casos que se distribuyeron entre familias de militares. Eran chicos que sobraban, porque esos guerrilleros constituían parejas y mientras peleaban tenían hijos. Era una irresponsabilidad. Pero no hubo robo de chicos. Hay que tener estómago para hacerse cargo del hijo de un guerrillero.”



La fiscal Mercedes Soiza Reilly, a cargo de este tramo de la lectura de los alegatos, continuó leyendo esa entrevista. “Al ser preguntado por el periodista: ¿Las cosas pudieron hacerse de otra manera?”. Alemann respondió: “Yo hubiera hecho otra cosa. Hubiera declarado el estado de guerra interno y hubiera fusilado a todo guerrillero que se encontraba con armas. Así se hizo en Chile”.

Alemann entró en la ESMA en 1980 para ver a Orlando Ruiz, un joven militante de Montoneros, secuestrado el 4 de junio de 1980, con su esposa Silvia Beatriz María Dameri, embarazada, y sus dos hijos menores, María de las Victorias y Marcelo Mariano. De acuerdo con los sobrevivientes, la patota forzó a Ruiz para que se hiciera cargo del atentado contra el funcionario. Alemann admitió, hasta aquí, que estuvo en la ESMA y en contacto con los militares, pero negó haber visto a Ruiz e intenta defenderse como lo hicieron los mellizos García Velazco: planteando confusión con su hermano Roberto. Dice que la instrucción de la causa se confundió. Que en todo caso, podrían haber visto a su hermano Roberto, también funcionario pero, como señaló la fiscalía, en un cargo que ocupó recién en 1981, después de los hechos investigados.

“La participación de Alemann en uno de los tramos de los ilícitos que tuvieran como víctima a Orlando Ruiz se encuentra acreditada por las probanzas que se han colectado a lo largo de este juicio”, dijo la fiscal. “Veamos qué pruebas hemos colectado que nos permiten tener por acreditado que el día en que Alemann llegó a la ESMA, Orlando Ruiz fue puesto ante su presencia”, propuso. “En primer lugar, contamos con el relato de dos sobrevivientes que vieron y supieron de la presencia de Alemann, el día en que Ruiz fue llevado a la sala de torturas del sótano del centro de exterminio.” Los testimonios son del Sueco Carlos Lordkipanidse y Víctor Basterra. A sus testimonios históricos, conocidos, se sumaron otros aportados en este debate, dado que Alemann por fin aparece entre los hechos investigados.

Lordkipanidse tomó contacto con Ruiz durante “unos escasos minutos”, antes de la visita de Alemann. El muchacho, a quien no volvió a ver después de ese día y que permanece desaparecido, le dijo que lo someterían a una situación en la que iba a estar el “doctor Alemann”. Lo harían hacerse cargo del atentado. Lordkipanidse pensó que eso era bueno: si a Ruiz lo ponían en presencia de un civil, al Grupo de Tareas no le iba a quedar otra alternativa más que blanquearlo. “Me llenó de esperanza –dijo el Sueco– cuando Alemann pase por delante mío y me vea, pensé, quizás salgo yo también y se rompe la promesa del capitán Acosta, cuando me dijo ‘vos sos boleta’.”

Entonces, se cruzó con Alemann. Estaba en el pasillo del Sector 4, nombre con el que los marinos llamaban al sótano. El lugar no estaba desmantelado sino que tenía oficinas a ambos lados de un pasillo. Parado ante la puerta del comedor, pegada a la Huevera, el Sueco vio pasar a la comitiva exactamente delante suyo y observó cómo ingresaron a ese lugar destinado a la tortura. A Alemann lo vio corpulento, alto, “una persona pública y fácil de reconocer”. También dijo que era parecido a su hermano. Que vestía de traje color gris y zapatos negros. A su alrededor andaban otras diez personas, calculó. Distinguía a dos uniforme y el resto de civil. A esa altura se le sumaron, además, varios de los responsables del centro de exterminio.

Una vez que Alemann entró en la Huevera, el Sueco escuchó el sonido de los grilletes de Orlando, recordó la fiscal. Ruidos que aparecieron “cuando lo desplazaban de la sala de interrogatorios hasta el lugar donde lo aguardaban”.

Para entonces, Lordkipanidse llevaba tiempo secuestrado, forzado a hacer tareas de fotógrafo. “No usaba capucha, pero sí un antifaz, que se corría y le permitía ver. Por handy anunciaron la llegada de Alemann. El guardia, que pretendía llevarlo al comedor para que no viera, al ver la presencia de Alemann se puso en posición de firme.” La llegada del funcionario no fue una sorpresa, se había preparado con anticipación y para el acontecimiento lavaron el sótano con lavandina. “Alemann era el jefe –dijo el Sueco observando la situación–: todos los demás le rendían honores.”

Para la fiscalía estas escenas son clave, no sólo para probar su presencia sino para el ir a otro punto importante, que “Alemann tuvo la posibilidad de influir en la liberación de un detenido, Orlando Ruiz, por los contactos que tenía debido a su función pública, pero no lo hizo”.

El funcionario estuvo con el prisionero una media hora. En la Huevera habían quedado rastros del escenario montado: una representación del atentado con fotocopias de diarios, organigramas de estructuras de los militantes, llaves, corchetes que encerraban nombres y apodos de personas.

Basterra también confirmó la presencia de Alemann. Un guardia le dijo que había llegado porque Ruiz era uno de los responsables de un grupo que lo atacó. También le confirmó que el tal Alemann estaba vinculado al Ministerio de Economía.



En el juicio declararon la hermana de Ruiz y el testigo y sobreviviente Mario Villani. Su testimonio agregó un dato importante: lo describió como parte de las estructuras de poder y explicó que “fue visto en la ESMA más de una vez”. Lo vio además en el Sector 4 acompañado por “Marcelo”, es decir Ricardo Cavallo.

“Los testimonios colectados no hacen más que afirmar que Alemann no sólo fue a la ESMA sino que fue puesto ante Ruiz, a quien acusaban de haber causado su atentado y a quien le pedían explicaciones”, dijo la fiscal. “La presencia del imputado en la ESMA, interrogando a un secuestrado, implicó, además, violencia psíquica por la frustración de las expectativas que pudiera albergar Ruiz, teniendo frente a él a un funcionario de gobierno. Esta presencia más el interés de Alemann en interiorizarse de los pormenores del atentado generaron una mortificación extra en el cautivo, que ha aumentado cuando como respuesta obtuvo la continuación del sometimiento indigno. Y como si fuera poco, todo esto se completó con su desmoronamiento psíquico al comprobar que Alemann no era más que otro integrante del plan de destrucción que se había gestado.”

(Página 12, domingo 26 de julio de 2015)

HISTORIA / Historia del Espejo / Escribe: Sabine Melchior-Bonnet






El espejo, esa superficie mágica, cautivante y a veces aterradora, que duplica nuestra existencia y el entorno que nos rodea, es también un fiel reflejo de la fascinación que el hombre de las distintas civilizaciones ha tenido y tiene por la imagen. Su fabricación rudimentaria se remonta a miles de años atrás. En Anatolia, actual Turquía, fueron hallados los fragmentos más antiguos de estas superficies que proveen reflejos. Se trata de espejos hechos de obsidiana pulida, una roca volcánica negra y transparente, de unos seis mil años de antigüedad.

Más tarde, egipcios, etruscos, griegos y romanos fabricaron espejos de piedra y de metal. Estos últimos se obtenían utilizando una aleación de cobre y estaño. Otros metales, como el bronce, el oro y la plata, también fueron empleados en la confección de este preciado objeto.

La antropóloga francesa Sabine Melchior-Bonnet traza una fascinante historia del espejo recorriendo las diversas técnicas utilizadas a lo largo de la historia, desde la piedra hasta los primeros usos del metal, el paso del soplado al vidrio fundido y las dificultades del plateado.

Melchior-Bonnet rescata testimonios que dan cuenta de la obsesión de las diversas culturas lo que fue durante largo tiempo un artículo de lujo. Un escandalizado Séneca se refería en estos términos al gusto de las romanas por este símbolo de estatus: “¡Por uno solo de esos espejos (…) las mujeres son capaces de gastar el importe de la dote que el Estado provee a las hijas de los generales pobres!”. También en el siglo XVII una mujer podía pagar un precio exorbitante por un espejo: “Yo tenía una porción de tierra que no nos daba más que trigo. La vendí y a cambio conseguí este bello espejo. ¿No hice un trato excelente? Del trigo a este bonito espejo”. Un siglo más tarde, una dama de la alta nobleza al ser arrestada en plena Revolución Francesa “tomó, casi sin pensarlo, un pequeño espejo enmarcado en cartón y un par de zapatos nuevos”.



Además de recorrer la historia de la técnica, en su libro Historia del Espejo, Melchior-Bonnet se embarca en el significado que el espejo tuvo en las diferentes culturas, con sus dimensiones filosófica y moral, desde la relación asignada a los espejos con el bien y con el mal, la relación entre la esencia y la apariencia, o su significación psicológica que puede resumirse en lo que Jacques Lacan en 1949 denominaba “la función del espejo en la construcción del yo”.

El desarrollo de la industria del espejo es también la historia de uno de los pilares de la riqueza de la República de Venecia. Desde la segunda mitad del siglo XV, los vidrieros de Murano lograron fabricar un vidrio tan puro, blanco y fino, al que denominaron “cristalino”. El monopolio y el proteccionismo que la República de Venecia impuso a esta industria fue tan feroz que los obreros tenían prohibido emigrar e incluso comunicarse con el extranjero. Quienes intentaran fugarse eran perseguidos como “traidores a la patria”. Sus bienes eran confiscados y las represalias se extendían al resto de sus familias: “Si algún obrero o artista transporta su arte a cualquier país extranjero y no obedece la orden de volver, se encerrará en prisión a sus familiares más cercanos, y si a pesar del encierro de sus padres se obstinara en querer permanecer en el extranjero, encargaremos a algún emisario que lo mate, y sólo después de su muerte sus padres serán liberados”.


Compartimos aquí un fragmento de Historia del Espejo que rescata esta apasionante ofensiva de espionaje industrial, desatada cuando Jean-Baptiste Colbert, el ministro del rey de Francia Luis XVI, instaló la Compañía Real de Cristales y Espejos resuelto a quitarles a los venecianos el monopolio de esa redituable técnica. Como veremos, las amenazas a las vidas de los obreros que pusieran su arte al servicio de otros gobiernos se harían realidad.

(Fuente: Sabine Melchior-Bonnet, Historia del Espejo, Buenos Aires, Edhasa – Club Burton, 2014, pág. 71-88).

INTERNACIONAL / “Libertad política con justicia social” / Escribe: Mercedes López San Miguel






Juntos por el Sí se llama la candidatura conjunta de Convergencia Democrática de Catalunya (CDC), Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), y las principales formaciones soberanistas para las elecciones autonómicas del 27 de septiembre. Oriol Junqueras, 46 años, está convencido de que en 18 meses Cataluña será un Estado separado de España. Licenciado en Historia, el presidente del partido de centro-izquierda Esquerra Republicana de Catalunya es una de las cinco personas que encabezan dicha candidatura, junto al actual presidente regional Artur Mas, Muriel Casals, Carme Forcadell y Raúl Romeva. “La sociedad catalana tiene una doble pulsión que para noso- tros es una: la pulsión de la libertad política y de la justicia social. Nuestra aspiración es construir mayorías que nos permitan simultáneamente asegurar la independencia de Cataluña y una sociedad con mejores servicios sociales.” Para el ex europarlamentario (2009-2011), los comicios representan una elección por la independencia, casi como una obsesión de campaña. Junqueras dialogó con Página/12 en su breve visita a Buenos Aires, donde dio una conferencia en la Universidad de La Plata y se reunió con el Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y la Madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas.



En el referéndum del 9 de noviembre de 2014, declarado ilegal por el gobierno español del Partido Popular (PP), lograron participar dos millones de catalanes. Pero no tuvo un efecto vinculante. Los independentistas continúan reclamando la realización de un plebiscito como lo hiciera Escocia el año pasado, donde se impuso la opción de quedarse en el Reino Unido. Al mismo tiempo, consideran que los comicios para elegir nuevo gobierno regional demostrarán que son mayoría. “Si gana una mayoría independentista en el Parlamento, se pondrán en marcha las herramientas para construir un Estado: una hacienda, una seguridad social”, afirma Junqueras. El candidato a diputado explica los motivos por los que Esquerra, que es la segunda fuerza política en el Parlamento catalán, comparte lista con Convergencia Democrática de Catalunya y los movimientos Asamblea Nacional Catalana y Omniun Cultural, que podría derivar en un futuro gobierno de unidad dirigido por Artur Mas. “El presidente Mas sólo estaba dispuesto a convocar las elecciones si se constituía una plataforma de partidos y entidades por el Sí, que a la vez le garantizase la presidencia durante la transición hacia el nuevo Estado independiente. Para no desaprovechar esta oportunidad histórica hemos aceptado algo que es claramente excepcional: que formaciones con programas dispares se presenten bajo una misma candidatura. Y lo hemos hecho para defender un bien superior: el derecho de los ciudadanos a decidir su futuro.”

Junqueras no cree que su electorado le pase factura en las urnas por haberse aliado con CDC, una formación representante de una parte de la elite empresarial, asociada a casos de corrupción y recortes. “Los ciudadanos tienen todo el derecho del mundo a votar a quien quieran, el resultado concreto que obtenga Esquerra Republicana es poco relevante en comparación con el resultado global que obtengamos con aquellos que estamos comprometidos por una sociedad más justa, más moderna y más eficiente.” Y no duda en remarcar las diferencias. “Es evidente que nosotros tenemos un proyecto social y económico distinto que el actual gobierno, pero al mismo tiempo queremos la independencia de Cataluña. Elección tras elección hemos obtenido cada vez más apoyo popular, sucedió en las elecciones europeas del año pasado, que ganamos por primera vez, sucedió en las municipales de mayo, nos parece que los ciudadanos avalan con sus votos nuestras prioridades.”

De cara a la cita electoral de septiembre, Junqueras destaca los perfiles de los políticos que también participan en la alianza. “El cabeza de lista de la candidatura es Raúl Romeva, ex eurodiputado por Iniciativa, un partido catalán que se integra en los Verdes europeos. La número dos es la ex líder de la Asamblea Nacional Catalana, Carme Forcadell, muy querida por los ciudadanos, y artífice de las movilizaciones masivas que ha habido los últimos años en favor de la independencia. Y la número tres es Muriel Casals, ex presidenta de Omnium Cultural, una gran entidad cultural en Cataluña y coorganizadora de las manifestaciones independentistas.”

Hay quienes sostienen que en una España en crisis resulta injusto que una región más próspera como Cataluña se quiera separar. Junqueras lo rechaza de plano. “¿A usted le parece mal que Argentina lograra su independencia cuando España estaba invadida por el ejército de Napoleón?”, responde Junqueras. “Seguramente no le parece mal. No nos convencerá que sea algo malo. Hemos sido independentistas siempre. En cualquier caso, no necesitamos la legitimidad de la historia, sino de la democracia.”



A la hora de buscar las “máximas mayorías posibles”, Junqueras muestra cautela con el partido Podemos. La formación liderada por Pablo Iglesias no apoya el reclamo soberanista pero a diferencia del PP o el PSOE, Podemos no se opuso a la realización del referéndum. “Compartimos con Podemos objetivos de carácter social y, al mismo tiempo, estamos convencidos de que para lograrlos tenemos que hacerlos desde una Cataluña independiente. Esto sería imposible a través del Parlamento español, ya que exige una mayoría calificada de dos tercios. Esa mayoría no existirá con PSOE o con Podemos. Si el cambio es imposible dentro del Estado español, tenemos derecho de hacerlo por fuera, como los irlandeses y los escoceses.”

(Página 12, domingo 26 de julio de 2015)

CANCION / Los americanos / Escribe: Piero






Apuntando a un público mucho más joven y rockero que en etapas anteriores, Piero tuvo un gran año en 1982: llenó dos Obras, participó del Festival B.A.Rock y realizó siete shows colmados en el teatro Opera. Fue el gran ausente del Festival de la Solidaridad Latinoamericana.

Acompañado por José Tcherkaski, realizó en 1985 una gira por Latinoamérica, que alcanzó su máximo éxito en Colombia y Ecuador, donde reunió 80.000 personas en total. Durante ese tour participó de unos shows a beneficio de las víctimas del volcán Nevado del Ruiz (en Armero, Colombia), que mató a 30.000 personas. Allí tocó junto a Julio Iglesias, Joan Manuel Serrat y el Puma Rodríguez. Esa gira se extendió por el interior del país y confirmó su popularidad: 70.000 espectadores. Sin embargo, sus discos no obtuvieron igual éxito. El mismo ensaya una explicación: «acá no tenemos tanta repercusión como en Latinoamérica porque están todos prejuiciados. En este momento, los cantantes están al servicio de la oposición política o del oficialismo, o de tal cosa... El compromiso ahora parece la tarea más fácil. Y nosotros no utilizamos el compromiso como una actitud de venta. Nosotros no hablamos de lo que nos pasó durante la dictadura. En cambio, hay mucha gente que nunca le pasó nada y ahora parecen mártires de la revolución...» (Clarín, 7/12/85).


Ellos nacen ancianos, y van envejeciendo, a través de la vida
Los americanos
Y nacen convencidos, Que no hay nadie en el mundo
Que sea más importante, que los americanos

Napoleón para ellos, fue un señor italiano, que organizó la cosa
Sin americanos;
Y están mas que seguros, que no hubiera perdido
Waterloo con la ayuda, de los americanos

Si conocen historia, no es por haber leído, si no de haberlo visto
En el cine americano,
Con grandes escenarios, y música grandiosa
En el sutil estilo, de los americanos

De mandíbulas grandes, de tanto mascar chiclets
Es muy común el verlos, a los americanos
Luciendo mil colores, Todos menos el negro
Al que no consideran, del gusto americano

Cuando son mayorcitos, se visten de turistas
Y salen por el mundo, los americanos
En viaje organizado, con romance incluido
A la larga pagado, por americanos

Si hay algo que se admira, donde quiera que vayan
Es la gran elegancia, de los americanos
Con típicos atuendos, se mezclan con la gente
Y nadie se da cuenta, que son americanos

Y además siempre compran, valiosas cosas viejas
Recién envejecidas, para americanos
Y después en sus casas, reciben amistades
Que alaban el buen gusto, de los americanos

Y en los clubes nocturnos, después de algunas copas
Se sienten inspirados, los americanos
Y es muy común hallarlos, bailando sin descanso
Derrochando la gracia, de los americanos

Y bien amigos míos, ya basta por ahora, les dije lo que pude
De los americanos
Y si los ven...si los ven les dan mis respetuosos saludos
A los americanos

MENDOZA / Anabel Fernández Sagasti visitó Junín y Rivadavia / Nota






La diputada y candidata a senadora nacional, Anabel Fernández Sagasti, visitó los departamentos de Rivadavia y Junín, donde además de reunirse con productores locales, formó parte de un acto con militantes del Frente Para la Victoria.

Tras participar durante la mañana de diversas actividades en Lavalle, la legisladora se reunió con productores del sector vitivinícola en el hotel Pasambay de Rivadavia, con quienes intercambió propuestas y analizó detenidamente la situación actual.

“Nos interesa hablar con los productores en general, escuchamos sus prioridades y nos pusimos a disposición para trabajar en conjunto”, afirmó Fernández Sagasti, quien catalogó el encuentro como muy positivo y destacó la predisposición de los presentes.



Posteriormente, la aspirante a ocupar una banca en el senado visitó La Casa de La Discépolo en Junín, lugar en el que fue recibida por más de 200 militantes. En la actividad estuvieron presentes el senador Quito Benegas, la diputada Cristina Pérez y la candidata a diputada nacional, Samira Dávila.

Durante su interlocución, Fernández Sagasti alentó a los militantes al sostener que “este 9 de agosto tenemos la posibilidad de consolidar un proyecto que hace 12 años le viene dando alegrías a los argentinos. Para nosotros, cuando se dice que lo que hay en juego son dos modelos de país, no se está hablando de un slogan, sino de la realidad”.

“Tenemos que demostrar que Mendoza forma parte y apoya este proyecto nacional y popular, sobre todo porque las declaraciones de Macri demuestran que las políticas del Frente Para la Victoria se metieron para siempre en el corazón de los argentinos”, afirmó.

Por su parte, Benegas destacó la “voluntad” y “lealtad” de la candidata a senadora que llevará el FPV en primer término, mientras que Pérez llamó a los militantes a defender un proyecto de país que “nos incluye a todos y que ha cambiado la vida de todos los argentinos”.

ARGENTINA / Cambiemos se rearma / Escribe: Sebastian Abrevaya






A dos semanas de las primarias, el frente Cambiemos encara la recta final de campaña en un escenario de incertidumbre y reacomodamiento. Tras el ballottage en la Ciudad, el precandidato del PRO, Mauricio Macri, emprendió un giro discursivo que lo alejó de las posturas más antikirchneristas mientras que sus dos socios aprovecharon para salir a marcar sus diferencias con el jefe de Gobierno porteño. Entusiasmado por el resultado de Martín Lousteau, el radical Ernesto Sanz cuestionó la estrategia “purista” del PRO y se planteó como el candidato que aporta “pluralidad”. La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, por su parte, emprendió una gira por el interior del país y avisó que no se va a mover de su antikirchnerismo rabioso, lugar donde se encuentra más holgada ahora que el macrismo se corrió a reconocer algunos logros del gobierno nacional. Todavía está pendiente una reunión para definir si el 9 de agosto tendrán un bunker común o cada uno armará su comité de campaña y luego se encontrarán en la sede del vencedor.



“De acá al 9 de agosto no hay otra cosa que la competencia. Después del 9 lo que queda claro es que somos socios en esta coalición, que no somos adherentes”, advierte en diálogo con Página/12 un dirigente muy cercano al presidente de la UCR. Los radicales vienen acumulando un creciente malestar con el PRO, que se remonta a la discusión de los armados provinciales, la confección de las listas legislativas y hasta la distribución de los recursos que el Estado le otorgó al frente. Algunos recuerdan el enojo de Carrió cuando los macristas pretendían quedarse con el 90 por ciento de esos fondos y darle sólo el cinco por ciento a la UCR y el otro cinco a la Coalición Cívica. Finalmente el reparto quedó alrededor del 65 por ciento para el PRO y el resto para los otros dos socios. Luego fue la discusión sobre la forma que tomaría la alianza, ya que Macri en sus primeras declaraciones se encargó de bajarles el precio a sus socios respecto de un eventual “cogobierno”.

“No va a haber marcha atrás con la coalición desde lo político y lo electoral. Pero nosotros venimos claramente advirtiendo algunas decisiones que no nos parecían convenientes para la coalición en su conjunto”, detalló a este diario un hombre de la mesa chica de Sanz, que cita los ejemplos de Santa Fe, Tierra del Fuego y Entre Ríos, donde se quedó afuera un sector importante del peronismo disidente alineado con Massa. “Hubo una visión muy corta del tema de cómo se podía fortalecer el frente nacional”, concluye el dirigente, que mantiene diálogo frecuente con el PRO.

Al momento de presentar las listas de Capital, donde cada partido lleva sus propios candidatos a diputados, los macristas miraban incrédulos a los emisarios de la UCR, que se presentaron para inscribir su lista propia. Finalmente, la macrista Patricia Bullrich deberá competir ahora con Mariano Genovesi, del radicalismo, y Hernán Reyes, de la CC. Para ingresar a la integración de las listas en las generales, deberán pasar el piso del 15 por ciento, estimado en unos 150 mil votos.



El resultado del ballottage, aseguran, no le cayó simpático al PRO y menos el hecho de que Lousteau se involucrara en la campaña nacional: grabó un spot junto a Sanz y otro en el que desafía a Bullrich a debatir con Genovesi, cumpliendo con los proyectos de debate entre candidatos que ella misma presentó en el Congreso. “Veníamos mal, pero con esto nos volvemos a posicionar”, reconoció a este diario un radical porteño.

“Nuestra posición es la posición histórica que viene teniendo Lilita, tanto dentro de Cambiemos como dentro de la discusión política en el marco nacional. Estos quince días hay que intensificarlos”, asegura Maximiliano Ferraro, titular de la CC porteña. El legislador electo, uno de los dirigentes más cercanos a Carrió, adelanta que la chaqueña “se va a concentrar en el kirchnerismo”. “Ella no tiene que dar una vuelta carnero en el aire”, agrega, en respuesta al giro discursivo del jefe de Gobierno. De todas maneras, desde la Coalición se encargaron de aclarar que su objetivo es “potenciar el frente Cambiemos” para que sea el espacio más votado de las PASO. La chaqueña insistirá con la “lucha contra la corrupción” y la baja de impuestos como ejes de campaña. Así como en las PASO de 2013, en las que Carrió largó unas estocadas de último momento contra sus propios aliados, en Cambiemos no descartan que sorprenda con alguna jugada sorpresa sobre el final. De todas maneras, el principal objetivo de Lilita será colocarse como la “garante de la unidad” del espacio, que permitirá enfrentar al FpV independientemente de quién llegue a las generales.

Aunque ninguno de los dos lo reconoce públicamente, todavía están muy lejos de alcanzar en cantidad de votos al líder del PRO. En ese marco, la disputa es por ver quién termina en segundo lugar. El radical confía en el desarrollo territorial de su partido y el arrastre que pueda aportarle el apoyo de Lousteau. En cambio, la Coalición juega sus fichas a la popularidad de la chaqueña, que con esta elección tendrá su cuarta competencia nacional consecutiva a presidenta.



Por lo pronto, y aunque todavía faltan los detalles finales, los distintos espacios coinciden en una cosa: el domingo a la noche habrá foto conjunta para avanzar hacia la primera vuelta con el mayor impulso posible.

(Página 12, domingo 26 de julio de 2015)

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